¿Programando a los 50? No, por favor

Los que me conocen saben que uno de mis blogs habituales es Navegapolis, de Juan Palacio. Es un tío muy coherente y con mucha experiencia en el ámbito de la gestión de proyectos de software, pero lo mejor de todo es que habla desde el punto de vista de un técnico, no de un “director de”, y de los problemas que se encuentran los desarrolladores por culpa de la mala gestión de los equipos. Este artículo hace referencias a algunos de sus posts de los últimos meses:

Como referencia a uno de ellos, muy interesante también Circuitos de pérdida de talento, por José Medina.

El viernes pasado, cenando con un alto cargo de RRHH de una multinacional, surgió el tema de los equipos y las selecciones de personal en IT.  Esta persona, antes de su actual puesto, desempeñó puestos similares en consultoras y telecos, con lo que algo sabe del tema. Me sorprendieron, sin embargo, algunas de sus opiniones. Este artículo es la mía.

Desde mi punto de vista y basándome en mi experiencia, un equipo de desarrollo es más que un grupo de gente. Salvo excepciones, son personas con una elevada formación y muy especializada, acostumbradas a pensar, a crear, a diseñar, a las que les apasiona su trabajo, construir, hacer cosas que otros van a utilizar. Esto no se puede entender de otro modo, nadie en su sano juicio se metería en este sector si no le gustase, los salarios son ridículos y el trabajo estresante.

Para entender la mentalidad de un desarrollador debemos comenzar por entender la estructura de un equipo de desarrollo.

Los últimos de la cadena son ellos, los programadores, los que construyen el trabajo, los que afrontan los problemas, los buscan, los solucionan, los preveen, cumplen los plazos… y sólo son los últimos eslabones de la cadena. A continuación tendríamos al responsable del equipo, la pieza clave, el encargado de motivarlos, de valorarlos, de mimarlos. Es el Luis Aragonés de un equipo de desarrollo. Un buen responsable debería preocuparse por la situación personal de su gente,  si tienen problemas (hipotecas, parejas, divorcios, niños…) no rendirán como se espera de ellos. La solución no es pegarles el puro y que se espabilen, es la solución fácil pero la menos buena. Si una persona tiene problemas no necesita que tu le crees más. Es una persona, no un recurso, cuanto antes lo entiendas antes conseguirás formar un equipo.

Encima del equipo y su responsable están toda una maraña de jefecillos y directores de, en general preocupados exclusivamente por su culo y su nómina a final de mes. Gente que hace años pudo ser programador pero se dió cuenta que no tenian un buen futuro y ahora son jefes. Gente para la que su trabajo es cumplir ocho horas e irse a sus casas. No les gusta especialmente su trabajo ni sienten pasión por él, es necesario para llegar a final de mes y punto.

Finalmente están los departamentos comerciales, los encargados de preguntarte plazos y recortarlos a su antojo. Los encargados de decir que sí a todo lo que los clientes solicitan, independientemente de que sea o no viable, ya habrá algún programador que lo solucione, y si no, a trabajar 12 horas diarias y fines de semana para cumplir los plazos.

Bajo esta estructura es fácil adivinar que muy pocos programadores (o ninguno) sienten, con 30 años, que quieren seguir siendo programadores a los 50, picacódigos que decimos. Todos aspiramos a ser responsables o, a poder ser, directores de algo y que otros hagan el trabajo. Triste pero cierto. Hay comerciales, gente de marketing, rrhh… con salarios de 50 a 70.000 euros al año pero nunca habrá un programador, ni siquiera un analista, que llegue a esas cifras. ¿Por qué?. Ellos hacen un trabajo imprescindible, fabrican, piensan, se echan a la espalda un duro trabajo. Un trabajo para el que, en muchos casos, se han pasado años y años en la facultad estudiando, soportando asignaturas y profesores duros (¿ingenierías vs. ADE, derecho, psicología…?). ¿Todo para qué? ¿Para empezar con 800 euros al mes y con suerte, en un par de años, llegar a los 1.000?

Esta persona con la que hablaba me comentaba que, para ella, un equipo eran un par de buenos programadores y el resto picacódigos. Imagino que la estructura que pasaba por su cabeza hablaba más de analistas que de programadores. Aún así es un grave error pensar así. Es como pensar que un equipo de fútbol son dos galácticos y 9 jugadores de relleno que se encargan de dar balones a las estrellas. Qué queréis que os diga, yo prefiero un equipo bien formado de 11 jugadores donde la integración del conjunto cree una estructura sólida y eficaz, un equipo del que ninguno de sus componenes quiere salir pero tampoco necesite destacar, que se sientan valorados y que sientan que participan en algo importante. Alguien diría, claro, ese es el trabajo del responsable del equipo, motivarlo. Y yo le contestaría, entre basura no se puede motivar a nadie. No le puedes hablar de motivación a alguien que cobra 15.000 euros anuales. Su motivación es buscar quien le de 16.500 y cambiar de trabajo. La motivación comienza por el salario y las políticas de mejoras. Si un empleado no puede pagarse un piso, irse de vacaciones unos días o salir a tomar unas copas… ¿cómo vas a motivarle? ¿le vas a contar milongas de que lo que hace es importantísimo? ¿que aquí va a aprender mucho? Yo, sinceramente, me reiría de ti en tu cara.

No vas a ganar la Eurocopa si no tienes equipo. No necesitas a los mejores, pero sí a unos cuantos válidos, compenetrados y motivados. Empieza por un sueldo decente. Trátalos como si fuesen personas, no como animales (de hecho a los animales se les trata muchas veces mejor que a los empleados). Preocúpate por sus vidas y que se sientan valorados. Esa es la motivación que te toca, que sientan que hacen algo útil y que su opinión cuenta, no son simples machacas, es gente que piensa y le gusta encontrar mejores soluciones. Si consigues una maquinaria bien engrasada y trabajando en equipo, sin competencias internas, sin que nadie busque medallitas, con lealtad, con capacidad para reconocer el error de uno y solucionarlo entre todos, amigo, tu trabajo así será mucho más sencillo y productivo.

Cuando un responsable de equipo consigue formar un buen grupo de gente intentará por todos los medios llevárselo con él allá donde vaya, es su garantía de trabajo y confía plenamente en ese equipo, los valora por encima de todo, sabe que su trabajo, si no tiene debajo un buen equipo, será casi imposible.

Siempre se dice que nadie es indispensable, y es cierto, nadie lo es, pero el hecho de que una persona abandone el equipo y entre una nueva puede llevar a tu equipo al fracaso. Puede desestabilizarlo, crear competencias que no existían por el simple hecho de buscar las conocidas medallitas… ¿En serio vale la pena dejar marchar a un buen trabajador sólo por no negociar con él? ¡Qué fácil es pensar que dónde había ese hay más! De un modo o de otro, tu equipo se resentirá y tu serás el primero en sufrir las consecuencias, tu planificación se irá por la borda y los plazos comenzarán a agobiarte.

Hablemos también de los de más arriba, de los directores de. Sí, esos con tan poca autoestima que en cuanto aparece alguien que intenta hacer bien las cosas hacen todo lo posible para cargárselos creyendo que así salvan su puesto de trabajo cuando en realidad están destruyéndolo lentamente. Como argumenta José Medina:

los números uno se rodean de números uno, y los doses, de treses y cuatros

Sobran más comentarios. Más aún en esta conocida cultura que hace jefes a los que ayer eran machacas, la cultura del peloteo, sí. El machaca convertido en jefe será siempre un número tres o cuatro que intentará que un número uno no se le suba a las barbas.

Un programador es una persona que se tiene que reciclar contínuamente, cada año su trabajo cambia, cambian las tecnologías, los lenguajes, las máquinas… y él está ahí al pié del cañón. ¿Os imagináis la experiencia que debe tener un tío de 50 años que lleve 25 programando? Impresionante. Pero nadie lo va a valorar. No. Más bien al contrario. Pensarán, vaya, menudo paquete tiene que ser este para ser un simple programador a su edad… En efecto, esta es la realidad.

Que nadie olvide que, por mucho director de que haya, no estarías ahora utilizando un ordenador si no existiesen los programadores. Es un trabajo donde te acuestas pensando y te levantas buscando soluciones. Piénsalo la próxima vez que arranques tu ordenador.

Por todo esto, no, a los 50 prefiero ser el responsable de un buen equipo e intentar hacer lo que hoy no nos dejan y que los que vengan detrás crean que ser programador es un buen trabajo, digno, gratificante y que te permitirá jubilarte.

Alguien que conozco me llamará ahora idealista 😉 , que todo esto está muy bien pero la realidad es bien distinta. En efecto, así es, pero a mi también me queda algo de idealismo aún. Esperemos que dure.

Sé que se me han quedado algunas cosas que quería decir en el tintero, pero ya está bien de aburriros, me ha quedado más largo de lo que esperaba. Hasta la próxima 🙂 .

15 comentarios en “¿Programando a los 50? No, por favor

  1. Sobre el tema de los sueldos, te doy razón, pero en parte, matizando.

    Un chaval que acaba de salir de la universidad, que tiene un reluciente título de Ingeniero en Informática de Gestión, ¿que sueldo debe tener al entrar en una empresa? Mi opinión, es que el título supone unos conocimientos, pero no una actitud, ni una aptitud, sabes bien que para ser un buen programador hacen falta más cosas, además de los conocimientos. Saber aceptar fallos, correcciones de otros, tener empatía con los usuarios/clientes, etc.

    Se puede empezar con 900€ al mes e ir subiendo, y si, al principio debe sacrificar sueldo por experiencia, porque su rendimiento para la empresa no será el mismo que otra persona con cinco años de experiencia. Porque al fin y al cabo, lo que se busca de un trabajador, de cualquier trabajador, es que su rendimiento sea superior al sueldo que cobra porque sino la empresa no gana dinero, en un mundo utópico no debería serlo, pero en este “MundoReal” es así.

    Respecto a los “jefes”, mi opinión muy similar a la tuya. Aunque pueden haber Ingenieros Industriales (por citar alguno), o Economistas, Químicos, de Caminos, que realicen una labor muy buena al mando de un departamento de desarrollo, prefiero a alguien que haya pasado por las “categorías inferiores”, que haya sido pinche, que sepa que por mucho que digas que una cosa ha de estar en 3 semanas, el desarrollo de software no es, todavía, una ciencia exacta, en estos momentos aún depende mucho de las personas, es una actividad más artesanal que industrial.

    Personalmente odio estar continuamente con el látigo, hacer de policía, opino que no es forma, que puede funcionar a corto plazo, pero a cambio de quemar al equipo, de crear muy mal ambiente. Creo que es mejor ayudar a los empleados a evolucionar, a que reconozcan sus errores y se preocupen de no repetirlos, de que sepan que pueden contar contigo para cualquier cuestión, reclamarles su responsabilidad, su buen hacer, su concentración en los momentos cruciales.

    Lo que comentas de políticas de mejora, de aumento de salario, es lo ideal, pero por desgracia no siempre es posible realizarlo, y menos en épocas de recesión (¿o debería haber dicho crisis?)

  2. Idealista? Tío, esto que cuentas es de ser realista. Por mucho que nos guste programar, o nos pagan para poder vivir decentemente, o nos buscamos la vida de jefes. Eso es ser realista.

    Ser idealista sería pensar programando se te valora, y que finalmente podrás llegar a tu objetivo de trabajar en algo que te gusta, como es trabajar en el proceso de desarrollo de software. Pero no. en españa, la conciencia de que programar lo puede hacer cualquiera en dos meses que se ponga hace mucho daño al mercado laboral (el otro día vi una empresa que presumía en su web de tener una factoría de software, si recuerdo el link os lo pongo).

    Así que toca ser realista, y ponerte manos a la obra con words, excels y correillos, y a mamonear un rato. Eso sí, ya que toca hacer eso, hay que intentar siempre no hacer lo que te han hecho a tí y tratar a los tuyos como personas. Se duerme mejor.

    Idealista… jejejeje.

    Por cierto, buen post. Estoy ya un poco hastiado de mucho exconsultor de los 90 subido a la parra magnificando la labor de gestión de proyectos. Que ya lo decía un director de oficina de proyectos que conocí: Si tienes buenos programadores, la gestión da igual.

  3. Si se pueden subir los salarios de los jefes años tras años (con o sin crisis) y aumentar cada año los beneficios de la empresa…claro que se puede subir el salario de las personas que hacen eso posible. Otra cosa es que estén dispuestos.
    Soy programadora, quiero ser programadora, pero la verdad es que lo ponen muy difícil. Estoy harta de tanto jefe “mamón” que no tiene ni p*** idea de lo que hace. Pero aún así, se cree con el derecho de exigirte y exprimirte al máximo. De momento resisto, cambiando de trabajo de vez en cuando. Afortunadamente, ahora tengo una jefa que me valora y que sabe lo que hace. Igual es porque antes también fue una “pinchateclas”.

  4. José Alberto:
    Como siempre encantado de saludarte. Como la mayoría de veces, hablamos el mismo idioma. Obviamente no estoy hablando de que nadie, por el simple hecho de tener un título, tenga que cobrar un dinero, nada más lejos de la realidad, el título te da unos conocimientos que debes demostrar en la práctica. La crítica salarial va a que después apenas hay mejoras.

    Marcos:
    De ahí la maraña de jefecillos y “directores de” de la que hablaba 😛

    Anllogui:
    Lo de “idealista” era un guiño personal a la persona en la que estaba pensando. Obviamente la realidad del sector es ésta y no hay vueltas que darle tal como dices, pero el idealismo que cuento es lo que nos gustaría que fuese. Por supuesto, NO lo es ni lo será en mucho tiempo.
    Buen guiño el tuyo acerca de los consultores y los buenos programadores. Esto me recuerda que hubo un tiempo donde los programadores no eran programadores sino consultores, queda más “pijo” 😉 .

    Kasiopea30:
    Enhorabuena, por lo que dices eres programadora de las que les gusta su trabajo. Hay dinero para lo que conviene 😉 y aún por encima, lo que comentaba, creen que es cierto eso de que para tu puesto hay más gente detrás, no entienden de talento.
    No dejes que te pisen, cágate tu en ellos y, como dices, cuando te canses de uno, a por otro, peor no va a ser y tarde o temprano aparecerá uno decente.

    Saludos!!

  5. Buenísima entrada.

    Hice una “similar” hace unos días, parece que cuando nos ponemos a pensar, solemos llegar al mismo sitio.

    Es una verdadera pena que no se den cuenta que un desarrollador experto puede ahorrar a la empresa aún pagándole más. Y que ese mismo desarrollador, acabe dándose por vencido y pase a ser “mal jefe” (no todos, ojo). Pero suele darse ese caso, el resultado final de la empresa es perder un buen desarrollador para ganar un “medianamente bueno” gestor de equipo. Una pena.

    Lo dicho, muy buena entrada 🙂

    PS: Enhorabuena por el blog, un gran descubrimiento por mi parte 😉

  6. Es un consuelo poder compartir sentimientos. Yo lo que peor llevo es ser el único programador-analista-diseñador de la empresa. Lo que daría por tener un compañero/a …

  7. No hay que quitarle importancia a otras profesiones, aunque estas no sean tan exigentes con sus profesionales. De todas formas, muchas ofertas de trabajo son totalmente irreales en sus requerimientos. La palabra “especialista” tiene un significado en concreto, por lo tanto, un especialista en entornos Java, no puede ser un especialista en .Net. Son demasiadas librerias, frameworks, truquillos. En algún momento tendrás que dejar alguna tecnología de lado y especializarte en una.
    Por otra parte, para la gran mayoría de las empresas, todo lo que aportan los informáticos en general, son “servicios adicionales” no necesarios. Es un fallo creer que la empresa puede continuar en el negocio sin sus sistemas de información, o sus desarrollos específicos.
    Saludos y buen post… algo largo sí 🙂

  8. Pingback: meneame.net
  9. Por esa razón veo un glorioso futuro a los hackers/crackers, porque los recien llegados “picacódigos” no tienen p**a idea de seguridad: código lleno de funcionalidades pero poroso por todos lados. Será fácil robar datos y manipularlos sin que se den cuenta los empresarios.

    Paradojas de la vida: un elemento vital de la empresa como es el software es dejado a unos principiantes que son tratados mal y vistos como basura.

    » autor: damocles

  10. Pues hay que asumir que no todos pueden ser jefes en el futuro. Sí pueden aspirar a cobrar más por experiencia, aunque tampoco todos.

    Hay programadores que con los años mejoran y otros que simplemente se estacan y acaban quedando obsoletos.

    » autor: pip

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