He estado ya varias veces y me sigue fascinando Cabo de Palos. La zona del faro me parece muy tranquila y relajante mientras que el pueblo mantiene todavía casi intacto su origen marinero. Con esto no quiero decir que el turismo no haya hecho acto de presencia, pero es muy suave comparado al resto de la costa y más aún teniendo en cuenta que está al lado de La Manga del Mar Menor. Aunque me ha gustado en esta época del año, no puedo negar que me encantó en pleno enero, casi solos y con el mar más revoltoso.
Los fondos marinos del entorno de Cabo de Palos son una de las más importantes reservas del Mediterráneo y le han valido la categoría de Reserva Marina Integral. Su belleza convierte la zona en uno de los puntos preferidos de los submarinistas, de hecho es fácil ver siempre varios grupos de ellos en el agua.
A poca distancia del cabo y sobre el mar se pueden ver varios pequeños islotes, Islas Hormigas, en cuyo entorno se encuentras varios buques hundidos, entre ellos el S.S. Haendel (31/5/1899), el Sirio (4/8/1906) o el Nord América (1883), atracción importante para buceadores también. La costa murciana es rica en hundimientos debido a la orografía montañosa de su fondo además de que es paso casi obligado entre el Mediterráneo y el Atlántico. Por si no fuera poca esta combinación para favorecer los naufragios, los alemanes aprovecharon este punto estratégico en la Primera Guerra Mundial para torpedear a los cargueros que intentaban saltarse el bloqueo al que sometieron a la zona aliada.
Llegamos cuando el sol comenzaba a esconderse tras el horizonte y nos quedamos bastante rato alrededor del faro viendo el mar romper contra las rocas. Hacía bastante viento pero se estaba de lujo.
Tras dar una vuelta por el puerto nos fuimos a cenar. Nos habían recomendado un sitio, así que no nos lo pensamos, restaurante La Tana, en el mismo puerto de Cabo de Palos.
Bacalao macerado en aceite y aliñado con tomate y eneldo
Chipirones a la plancha
Caldero
Nos costó escoger entre el arroz con bogavante y el caldero, pero decidimos que sería más conveniente probar la especialidad de la zona. Como se aprecia en las fotos de abajo, el caldero se sirve acompañado de pescado pero en bandeja separada y se mezcla en el plato. El arroz estaba simplemente exquisito, un sabor intenso y agradable junto a una consistencia casi perfecta. Salimos encantados y, esta vez sí, se terminó toda la comida. Lástima que hubiese que conducir porque un buen vino habría sido el compañero ideal.
Café asiático, típico de Murcia
Nos acabamos el arroz pero no había sitio para el postre a pesar de tener una muy buena pinta los caseros, así que pasamos directos al café.
El asiático es a Murcia lo que el bombón a Valencia. Aunque originalmente se hacía en la zona de Cartagena, hoy en día es ya el café tradicional de toda la región. Café, leche condensada, limón canela, brandy y Licor 43 crean una interesante mezcla de sabores.


4 usuarios han comentado en " Región de Murcia, anochecer en Cabo de Palos "
Feed Los comentarios para esta entrada TrackbackA mi me parece una zona bastante seca y sin muchos atractivos. Murcia es de las regiones mas paisajísticamente pobres de toda la península, incluyendo Extremadura.
Hola de nuevo Albert
Hablar de que Extremadura es paisajísticamente pobre es faltar a la realidad. El Valle del Jerte, La Vera, Monfragüe o Las Hurdes dan prueba de ello.
Igual que ocurre con Extremadura, Murcia no es un desierto y hay rincones por descubrir. En todo caso el Cañón del Colorado también es seco y no por ello feo de ver :P.
Un saludo
Bueno, creo que si no conoces mucho una tierra no puedes opinar mucho, extremadura lo conozco y tiene sus cosas buenas, igual que las tiene la region de murcia, si las quieres ver, claro.No creo que hayas visto Calblanque, ni las calas de cala reona o de Cala flores, ni el cañonero , ni muchos sitios que te quedan por ver, dede luego, lo que no hago nunca ,es hablar sin saber.
Te olvidas de un paisaje como las Gredas de Bolnuevo, sencillamente impresionante
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