Cabo de Gata, Aguilas y Mazarrón

Anochecer en Cabo de Gata

Tras pasar un día tranquilo y descansando tirado en una tumbona y moviéndome nada más que para tomar unas cañas y unos pinchos, me acerqué al Cabo de Gata cuando el atardecer se convierte en anochecer. No puedo entender que no haya más gente haciendo turismo a esas horas. La carretera de acceso al faro llega un momento que hace que se te pongan de corbata puesto que apenas cabe tu coche y es de doble sentido… Ya se sabe que hay un gallego en la luna, así que teníamos que encontrarnos unos cuantos en este punto tan distante de la terriña.

Anochecer en Cabo de Gata

Anochecer en Cabo de Gata

Cabo de GataCabo de GataFaro de Cabo de GataFaro de Cabo de Gata

Continuamos viaje hacia San José, ya anocheciendo, recorriendo el Parque Natural Cabo de Gata – Nijar. Es uno de los centros turísticos más importantes de Almería. Formado en torno a pequeño pueblo pesquero, ha ido creciendo a lo largo de la bahía y su playa gracias al turismo, eso sí, protegido contra la construccion de edificios altos.

Aprovechamos para cenar en La Taberna del Puerto en el mismísimo puerto deportivo. Esta vez optamos por unas puntillitas, bloc de foi de pato con confitura de frambuesas y lecha a la sal servida con tres salsas, sin vino, que había que conducir. El pescado, como se puede ver, genialmente servido por la camarera.

Puntillitas en San JoseBloc de foie de pato con confitura de frambuesa en San Jose

Lecha a la sal, San JoseLecha a la sal, San JoseLecha a la sal, San Jose

Lecha a la sal, San Jose

Aguilas

De vuelta hacia Valencia decidimos recorrer algo de la costa murciana. La parte de Cartagena y La Manga ya la conozco, así que recorrimos la zona más al sur, desde Águilas a Mazarrón.

Nada más llegar fuimos directos a comer pues ya era hora. Por recomendación de un conocido fuimos a La Casa del Mar, al lado del puerto deportivo. Pedimos gambas rojas, ensalada y arroz a banda. Nada del otro mundo, la verdad. A mi acompañante la dan bastante igual los pescados y mariscos (es que si no ha corrido por el campo…) y a mi, como buen gallego, me parecen excasivamente caras las gambas rojas para lo que son, por ese precio prefiero una buena centolla de la ría 😉 . ¡Qué decir del arroz! Acostumbrados ámbos a los arroces valencianos, no acabamos de cogerle el gusto a estos tan caldosos. De todos modos estaba sabroso, eso sí. Lo mejor, sin duda, el postre, pastel de coco, casero y delicioso.

Arroz a banda en Aguilas Pastel de coco, Aguilas

Después de comer hay que bajar la comida no sea que se nos acumule en los michelines, así que a dar una vuelta por la bahía. Águilas nace en 1785 como salida portuaria de los productos hortofrutícolas de Lorca. Enclavado en el cerro que domina la ciudad se encuentra el castillo de San Juan de las Águilas, del s.XVI. El cerro separa las bahías de levante y poniente. Al final de la bahía de levante se encuentra el mirador del Pico de L’aguilica desde donde se divisa completamente la bahía y el castillo.

Bahía de Aguilas

Bahía de AguilasBahía de AguilasBahía de Aguilas

Cabo Cope

Siguiendo la sinuosa carretera que lleva de Águilas a Mazarrón por la costa y tras pasar Calabardina llegamos a Cabo Cope y su bahía.

Cabo Cope

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Allí mismo nos encontramos con la Torre de Cope, torre de vigía y defensa destruida y reconstruida numerosas veces a lo largo de la historia. Fue levantada en el s.XVI para proteger el litoral de los constantes ataques berberiscos.

Torre de Cope

Puerto de Mazarrón

Continuando la carretera entre montañas llegamos a Calnegre, donde nos recomendaron unas calas, pero por cuestión de tiempo no pudimos detenernos y seguimos por la misma carretera hasta Puerto de Mazarrón.

No hay mucho que decir, típico pueblo turístico que empujado por la expansión ha crecido incontrolablemente. La situación se repite, poca gente  y sin agobios. No me ha gustado nada la playa, pedregosa y de arena oscura, muy incómoda para el baño y disfrute.

Puerto de MazarronPuerto de MazarronPuerto de Mazarron

Y aquí aún no terminan mis vacaciones. La semana que viene me vuelvo a ir 😛 .

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