Archivo de la categoría: Rutas de Fin de Semana

Albufera de Valencia

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Con la esperada llegada del buen tiempo nos acercamos el sábado por la mañana a dar una vuelta por la Albufera. Aquí os dejo algunas fotos que dan muestra de la belleza de la zona.

A) Embarcadero

En el corazón de la Albufera se encuentra el mirador-embarcadero desde donde puedes dar un paseo en barca.


B) Centro de interpretación

Al comienzo del desvío hacia El Palmar se encuentra el Centro de Interpretacion desde donde podéis acercaos  por un pequeño sendero al centro de observación de aves ya que la Albufera es un humedal protegido, lugar de paso para miles de aves en sus trayectos migratorios.

Nunca se me había ocurrido parar aquí, suerte que en el embarcadero han puesto una caseta de información del parque y se nos ocurrió preguntar :P.









C) El Palmar

Finalizamos en El Palmar, reducto de la Valencia más tradicional, aquella de Cañas y Barro de Blasco Ibañez. Mucho ha cambiado desde entonces y el pueblo vive casi en exclusiva del turismo (gastronómico). Aún así el cultivo de arroz, además de la pesca, sigue siendo su forma de vida.

Moya y Cañete

En la excursión de hoy nos adentramos en tierras de Cuenca para llevarnos una grata sorpresa. Nuestro punto de partida, Moya, estaba planeado, la continuación, Cañete, fue un descubrimiento casual. Las fotos no son muy buenas, el tiempo no acompañaba en absoluto, pero aún así no nos amedrentamos y pudimos disfrutar de la excursión pese al viento y la lluvia. Esta es la ruta:

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Moya

Poco antes de llegar a tu destino te sorprende esta visión fantasmagórica, supongo que sería también por el día nublado que nos tocó a nosotros, pero tan fascinante que te impulsa a seguir acercándote más y más cual imán. En un pequeño cerro rematado en una explanada de unos 600m de longitud y entre las provincias de Teruel y Valencia (además de Cuenca, claro) se alzan los restos de lo que un día fue el Señorío de Moya.

DSC_0681 Una vez llegas a lo que es una pequeña barriada que aún queda en la parte baja del montículo (El Arrabal), una pista de tierra a mano izquierda te lleva hasta la entrada misma de la antigua villa medieval, no da mucha seguridad, es empinada y con un precipicio considerable, pero al final llegas arriba 🙂 .

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Pese a los robos sufridos tras el abandono del pueblo, todavía quedan en pie gran parte de los dos cordones de murallas que tenía la villa demás de algunas de las siete puertas de acceso.

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La mayor sorpresa llega al alcanzar la cima y tras entrar en el recinto amurallado, el castillo (s.XIII), parcialmente restaurado, te impacta en la mirada con su perfil perfectamente definido y su gran torre del homenaje en primer plano. Además están los restos de varias iglesias y el antiguo ayuntamiento recién restaurado también. No pudimos disfrutar como nos gustaría de la fortaleza debido al mal tiempo, pero nos resultó fascinante.

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Vamos con un poco de historia.

Pese a que se han encontrado restos anteriores a la Reconquista, es a partir de la repoblación que hace Alfonso VIII (cediéndola además a la Orden de Santiago) cuando comienza la verdadera y esplendorosa historia de Moya gracias a su privilegiada situación como «Llave de Reinos» al encontrarse entre los reinos de Castilla y Aragón.

Entre 1211 y 1231 fue objeto de importantes luchas religiosas entre las dióceis de Albarracín y Cuenca por hacerse con la fe de estas tierras que finalmente pasarían a pertenecer a la diócesis manchega.

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En varias ocasiones los moyanos se rebelaron contra los poderes, desde las Cortes Castellanas hasta el Marqués de Villena al que los habitantes rechazaron cuando Juan II le cedió Moya. Llegaron incluso a comprar la libertad de todo señor feudal convirtiéndose así en el Realengo de Moya, de manera que dependían exclusivamente del Rey, derecho que sería anulado en el s.XV.

La lealtad de Moya a Isabel I le valió la categoría de marquesado en 1480 cuando la reina cede Moya al matrimonio formado por su camarera y el marido de ésta.

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A partir de este momento comienza la mejor época de la localidad convirtiéndose Moya en cabeza del Marquesado y alcanzando gran importancia dado que era la única localidad castellana con acceso al río Turia. El destino quiso que las casas de Moya y Villena se uniesen finalmente en la tercera generación de los marqueses, alcanzando sus cotas más elevadas de esplendor hasta la llegada del s.XVIII en que comienza su decadencia con la desaparición de las principales familias.

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Todavía formará parte de la historia su papel en la Guerra de la Independencia y su resistencia contra las tropas de Napoleón, pero volvería a ser finalmente saqueada y destruida al igual que en las siguientes Guerras Carlistas.

El s.XIX cierra este capítulo de la historia con la desamortización que separaró los pueblos que formaban la jurisdicción y, con ella, la pérdida total de prestigio y el abandono progresivo de la población.

En los años 50 del s.XX Moya está ya completamente deshabitada y en estado de ruinas.

DSC_0667Hoy en día Moya es el conjunto de las ruinas de un pasado glorioso que pese a los expolios siguen ahí en pie para demostrar y dejar constancia de su paso por la historia, un paso que todavía se antoja grandioso y espectacular. En los últimos años se han realizado las primeras actuaciones con el objeto de recuperar parte del pueblo con la restauración del antiguo ayuntamiento y de parte del castillo.

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Es muy frecuenta toparte, curiosamente y aunque parezca extraño, con visitantes extranjeros que se acercan a contemplar este reducto medieval. Va a ser verdad eso de que no todos buscan sol y playa :|.

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Aquí podéis consultar toda la información que queráis sobre Moya, yo lo hice :P.

Hostería de Cañete

Mapa en mano y sin saber a donde dirigirnos decidimos ir hacia Cañete, no sé muy bien por qué, la verdad, y nos dio la hora de comer. Nos metimos directamente en la Hostería de Cañete, en la entrada del pueblo, sin tener ninguna referencia, y nos gustó. De ambiente rústico y agradable, tiene una pequeña cafetería muy acogedora con una gran chimenea y unos sillones que te empujan a echarte la siesta :).

Ya en el restaurante puedes disfrutar de las especialidades de la zona.

Sopa de gallina de corral, zarajos y morteruelo.

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Caldereta de ciervo

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Chuletillas de cordero

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Castillo de Cañete

Tras llenar el estómago y todavía embriagados por la lumbre de la chimenea, nos acercamos a visitar el castillo. ¿Castillo? ¿Qué castillo? Y es que a simple vista no parece que haya nada en lo alto de la montaña, pero sí, escondido entre las paredes encrespadas, se encuentra una fortaleza del s.X.

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Fijaos en esta imagen en la escarpada colina, menuda defensa natural tenía, no sabían nada los árabes :).

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Desde lo alto del castillo se conservan todavía las murallas defensivas que descienden hasta el mismísimo pueblo rodeándolo, cercándolo y protegiéndolo. La vista de esta muralla es increíble desde arriba. Al final de la muralla se encuentra una de las antiguas puertas de acceso.

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Estas escaleras, aunque lo parezca, no son las que conducen Mordor :P, sino que nos permiten acceder a la pequeña puerta que da acceso a la fortaleza y que solo llegas a ver cuando estas casi delante de ella arriba del todo.

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De origen musulmán, la mayor parte de lo que se conserva hoy en día pertenece seguramente al periodo califal cordobés (primera mitad del s.X). Posiblemente empezó siendo una simple atalaya durante el periodo emiral (756) para ir aumentando su tamaño hasta ocupar la totalidad de la colina, un espacio realmente grande que le da un aspecto fabuloso.

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Tras la reconquista y ya en los s.XIV y XV se reformó para habilitarlo para las nuevas armas de artillería y se reforzaron sus muros hasta que comenzó su progresivo abandono en el s.XVI.

Durante las Guerras Carlistas fue recuperado y adaptado de nuevo para ser finalmente abandonado a su suerte posteriormente, es decir, para ser utilizado como cantera para la construcción de viviendas de los habitantes de Cañete.

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Realmente no te imaginas su interior hasta que estás dentro y recorres de punta a punta todos los muros y restos que quedan ahí después de tanto tiempo. La fortaleza ocupaba toda la cima de la montaña y pese a que, como ya he comentado, el mal tiempo se cernía sobre nuestras cabezas, no pudimos reprimir las ganas de recorrerlo completamente puesto que es realmente fabuloso, te llegas a sentir en otra época.

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Por cierto, como curiosidad, en este castillo nació Álvaro de Luna.

La pena de todo esto es que está completamente abandonado y en estado de ruina, es increíble que nadie se ocupe de recuperar algo tan espectacular.

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Y como siempre y mientras la lluvia comienza a caer sobre nuestras cabezas, regresamos a casa con la satisfacción de haber sentido y tocado muros de más de mil años de historia.

P.D. Las fotos de hoy no son muy buenas, es una lástima, no se llega a apreciar bien la belleza de estos lugares, pero en serio, hacía muy mal tiempo :P.

Castillo de Forna

¡Qué pesado el tío este con los castillos! Pues sí, no lo puedo remediar, siento una enorme debilidad por estas construcciones con más de mil años de historia y que ahí siguen en pie, unas con más suerte que otras, pero ahí están.

Hoy nos acercamos a la localidad alicantina de Forna, a escasos 35km de Denia y que esconde una de las fortificaciones más impresionantes de la Comunidad Valenciana, lo descubrimos por casualidad googleando y tardamos bien poco en acercarnos. Venga va, voy a contar esa verdad que ya casi todos sabéis, estas excursiones son la excusa para darnos un homenaje en forma de comilona :P.

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Bueno, a lo que íbamos.

El castillo se encuentra en el monte de Forna, perteneciente al ayuntamiento de l’Atzúvia, y desde él se tienen unas vistas espectaculares de toda la zona llegando incluso a verse la costa y el mar.

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La fortaleza es simplemente impresionante, grande y robusto, desde el exterior parece un bloque inaccesible. De planta cuadrada y flanqueado por cuatro torreones (uno más grande que los demás) con un gran patio central, su origen hay que buscarlo en le época almohade (finales del s.XII principios del s.XIII). En el s.XV se reforma dándole el aspecto que hoy podemos ver, con un carácter más palaciego que defensivo.

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Jaime I (cómo no), lo conquistó para el Reino de Aragón en 1258 y éste lo cedió a Bernat Guillem para que se encargase de su administración. A partir de aquí, y como la mayoría de castillos, pasa por distintas manos, bien por herencias bien por cesiones, hasta que en 1435 llega a la familia Cruilles, que crea la Baronía de Forna, y en cuyo poder estaría la fortaleza hasta el s.XVII momento en el que vuelven los movimientos sobre la propiedad junto al título de Barón hasta su abandono definitivo en 1963.

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Como dato curioso, en los pocos documentos escritos que existen nunca se hace referencia directa al castillo sino a la localidad de Forna al completo, algo extraño teniendo en cuenta que no pasa precisamente desapercibido.

Actualmente el castillo pertenece al ayuntemiento de l’Atzuvía.

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No pudimos acceder al interior, para hacerlo se debe concertar la visita llamando al ayuntamiento, una lástima que no haya nadie aunque sea los fines de semana. Cuando fuimos nosotros no éramos los únicos, había como una docena más de personas, una pena que nadie pudiese entrar. DSC_0797

El exterior, como ya he comentado, se encuentra perfectamente conservado con sus muros originales. Dicen que es probablemente el castillo mejor conservado de la provincia de Alicante, casi nada, de ahí que tenga una enorme importancia en el estudio de la época medieval.

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A comer

Tras la visita matutina nos acercamos a Restaurante Mena, en Denia, un clásico de la zona, en la carretera hacia Javea bordeando la costa. Muy importante hacer reserva previa, sobre todo en verano, pero se llena todo el año. Las vistas desde la terraza son espectaculares ya que está levantado justo encima del mar.

DSC_0831Nada de lujos, el clásico restaurante de playa venido a un poco más pero que responde a las expectativas. Excelente relación calidad/precio, pescados y mariscos de calidad y muy buenos arroces junto a un servicio eficiente. ¿Qué más se puede pedir?

Puntilla

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Arroz con bovagante

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Postres

Lo siento, no recuerdo los nombres. Debajo de todo, detalle de la casa 🙂

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Y aquí terminamos otro día de viaje histórico-gastronómico. Nos encantó el castillo mucho más de lo que esperábamos y nos quedamos con las ganas de ver el interior. Quizás algún día nos animemos a volver porque vale la pena.

Castillo de Garcimuñoz

Últimamente hacemos bastantes viajes Valencia-Madrid-Valencia y nos hemos acostumbrado a buscar algún sitio que nos quede más o menos de camino para hacer una paradita a la vuelta, normalmente en domingo, y aprovechar el viaje y que no se nos haga tan pesado. En esta ocasión paramos en Castillo de Garcimuñoz (es el nombre del pueblo, no sólo un castillo), al ladito mismo de la A3 en el km.156, no hay que desviarse absolutamente nada. Habré pasado docenas de veces por ahí en los últimos diez años, habré mirado docenas de veces el cartel y nunca hasta ahora se me había ocurrido parar y ¡valía la pena!.

Castillo de Garcimuñoz es un pequeña localidad de la provincia de Cuenca de menos de 200 habitantes pero con un expléndido pasado de lo que da fé su impresionantre castillo que, aunque ruinoso hoy en día, demuestra que en su momento tuvo gran importancia. Hay que remontarse al año 1172 para comenzar a oir hablar del pueblo bajo su denominación árabe, Al-Borch Hamal, y es posible que hubiese una fortaleza inicial musulmana donde ahora está el castillo, pero no hay nada que lo demuestre.

Es a partir de su reconquista en 1177 por Alfonso VIII en su camino a Alarcón y Moya (de este último lugar os hablaré pronto) cuando comienza a hablarse en serio de Castillo de Garcimuñoz, nombre del caballero que acompañaba a Alfonso VIII y al que éste encomendó la tarea de repoblar y vigilar el castillo. Posteriormente pasa a ser parte del Señorío de Villena llegando a conseguir en 1322 la independencia como villa.

Desde entonces pasó por distintas manos a lo largo de su paralela historia con la de España, llegando a ser castigado por los Reyes Católicos tras haberse opuesto a la subida al trono de Isabel y haber apoyado a Juana La Beltraneja, hasta que en 1823 y tras la desaparición por ley de la jurisdicción de los señoríos pasando a la Hacienda Pública el cobro de tributos, cuando los Marqueses de Villena venden el Castillo.En 1708 la iglesia de San Juan Bautista y el cementerio se instalaron dentro del bastión, lo que ha ayudado a que la fortificación llegue hasta nuestros días.

Como curiosidad, Garcimuñoz se hizo mundialmente conocido cuando en 1479 Jorge Manrique fue herido de muerte en los alrededores del castillo, luchando contra el Marqués de Villena en nombre de Isable la Católica.El castillo es grandioso y espectacular, parece ser que sus muros tienen hasta tres metros de espesor, y digo parece ser porque hoy en día, aunque pertenece al ayuntamiento, es la Iglesia la que hace uso de él y el párroco el único que tiene llaves del mismo para poder visitarlo. Ahora vas y lo buscas :P. Preguntamos por él, pero no pudimos localizarlo, si vais y lo encontráis, quizás podáis visitarlo, no sé si vale la pena dado el estado en que se encuentra.

Aunque no se puede ver el interior, y aún así se supone que está completamente derruido, el exterior es impresionante, se conserva todo el perímetro formado por los muros y las cuatro torres circulares.

Tras dar una vuelta alrededor del castillo admirando sus cuatro muros, nos adentramos a dar un pequeño paseo por el resto del pueblo, declarado Conjunto Histórico Artístico. Nos sorprendío muchísimo, es un pequeño pueblecito pero para nada abandonado ni descuidado, todo lo contrario, casi todas sus calles y casas están bien restauradas y arregladas, dando un bonito aspecto al pueblo.

A ver, tampoco os esperéis algo del otro mundo, está bien y ya está, sin ostentaciones, sin grandes casonas y palacios (aunque alguna hay), simplemente un pequeño pueblecito manchego cargado de historia y bien restaurado.

A comer

Para comer fuimos de nuevo a la Hospedería Casas de Luján, y nos volvió a encantar, no sólo para comer, nos parece un lugar ideal para un fin de semana tranquilo y relajado con tu pareja. Lo mejor de todo es que esta vez tenían un menú especial anticrisis sencillamente espectacular (la carta, en general, se va un poquito de precio), entrantes variados de las distinas especialidades de la zona junto a buen entrecot, no impresionante pero suficiente para lo que estás pagando por el menú completo.

Ubicado en una antigua casa de labranza del s.XVI completamente restaurada, el restaurante es un lugar cálido y muy acogedor, las dos veces que hemos ido nos hemos sentido muy a gusto. Además el personal ayuda a que te sientas bien, profesionales, amables, educados y se preocupan lo justo para no caer en la pesadez.

Pan con tomate y unos entrantes sencillos mientras esperamos.

Entrantes variados, especialidades manchegas (morteruel, ajoarriero, queso manchego…).

Entrecot a la planchaY el postre, que no recuerdo como se llamaba 😛

Y ya está, de vuelta a casa que nos queda medio viaje todavía y mañana hay que trabajar. Si estais por la zona y os apetece, además de visitar Segóbriga os recomiendo el yacimiendo de Valeria, Belmonte o Villaescusa de Haro.

Mora de Rubielos y Rubielos de Mora

La excursión de fin de semana de la que hablaremos hoy la tenía apuntada desde hacía mucho tiempo en mi lista pero por una razón o por otra no habíamos podido (o no habíamos querido) hacerla antes. Al final lo logramos, y creedme que bien vale la pena.

Mora de Rubielos

El día comienza en Mora de Rubielos, provincia de Teruel (¡también existe!), donde nada más llegar te impacta la brutal presencia del castillo que domina sobradamente toda la villa gracias a su impresionante envergadura, fijaos simplemente el tamaño de la iglesia a la izquierda respecto al del castillo.

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Mora de Rubielos se localiza en la sierra de Gúdar, a escasos 40km de las pistas de esquí de Valdelinares. Probablemente existió un asentamiento ibérico en este lugar del que no ha quedado constancia alguna al igual que de la primera alcazaba musulmana que seguramente hubo. En cualquier caso no ha quedado ningún resto del mismo en el castillo actual.

La historia de Mora de Rubielos, al ser ocupada por los árabes, está íntimamente ligada al periodo de la Reconquista. Alfonso II lo tomó para los cristianos en 1171 y desde entonces y durante 30 años fue el frente cristiano en su asedio al Reino de Valencia.

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Tras sucesivas donaciones y herencias el pueblo pasa a manos de Juan Fernández de Heredia (III), nieto de Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de la Órden del Hospital y miembro de una de las ocho familias más importantes de Aragón. Es en esta época cuando el pueblo alcanza su mayor expresión gracias a sus nuevos dueños y cuando se construyen tanto la Ex-colegiata de Santa Maria como el Castillo-Palacio.

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Su crecimiento obliga a la construcción de la segunda línea de murallas y tras la Guerra de Sucesión alcanza el título de marquesado y fidelísima por su apoyo a Felipe V. Las posteriores guerras habidas en España dejaron su huella de destrucción en Mora de Rubielos hasta la Guerra Civil.

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La Ex-Colegiata fue declarada Monumento Nacional en 1944 aunque quedó completamente destruida tras la Guerra Civil,  el nuevo retablo es de 1945, y Mora de Rubielos fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1978. Desde entonces podemos disfrutar de uno de esos pueblos donde cada piedra y cada sillar tienen casi mil años de historia que contar. Por cierto, Ex-Colegiata viene de haber perdido la condición de Colegiata en 1851.

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Recorrer las calles de Mora de Rubielos es ir descubriendo casonas y palacetes, balcones y fachadas que evocan otras épocas. Sin lugar a dudas es una de esas visitas obligadas, y es que este pueblo no es sólo el Castillo o la Excolegiata, son sus portales (Primer Portal, Portal de Cabra, Portal de Rubielos), son sus casas, sus calles y plazas, sus ermitas.

Tampoco debes perderte los alrededores del pueblo, un paraíso para el senderismo.

Las murallas

En la colina frente al castillo nos impactan los restos de la antigua muralla, aún bien apreciables y que nos dan idea del tamaño que un día debieron tener.

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Se puede subir a las dos torres y de una a la otra se va por encima de la muralla. Están bastante restauradas, obviamente, pero evocan la grandiosidad que un día debieron tener.

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Las vistas del pueblo desde la muralla son sublimes, la primera foto del artículo está sacada desde allí.

El Castillo

Y llegamos al castillo. Es un recinto fortificado con planta de cuadrilátero irregular a medio camino con un palacio. La plaza de armas central, descubierta, tipo claustro, es espectacular, con las salas del edificio distribuidas a su alrededor en dos alturas a las que hay que sumar los sótanos.

A lo largo de su historia ha sido desde convento a cárcel pasando por cuartel militar durante la Guerra Civil, quedando finalmente en ruinas hasta que fue completamente restaurado en los años 70.

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Tiene cuatro torres poco más altas que la estructura general, una de ellas sirve de entrada al recinto. En otra, probablemente la antigua armería, se ha instalado un museo etnográfico, no es nada del otro mundo en sí mismo, pero gana muchos puntos por el entorno en el que se encuentra.

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En otra de las torres se encuentran las antiguas mazmorras, completamente restauradas y visitables y todavía conservan algunas de las argollas a las que eran encadenados los presos.DSC_0571

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Finalmente, en las distintas estancias se encuentran las antiguas dependencias del palacio. Salones, cocina, despensa, etc. Todo completamente restaurado, eso sí. Se puede visitar los fines de semana de todo el año y todos los días de julio y agosto. Es un destino clásico para los valencianos :).

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La verdad es que el castillo nos encantó, es una mole de piedra con grandes muros en mitad de un pequeño pueblo.

A comer

Íbamos con la idea de comer en El Rinconcico, del que todo el mundo habla maravillas, pero fue imposible, tienen muy pocas mesas y sin reserva es rarísimo que consigas comer. Otra vez será. Acabamos comiendo en el Restaurante La Carrasca, en la carretera de entrada al pueblo, donde presumían de ser especialistas en carnes a la brasa, y así fue.

Delicias de Teruel

Aceptable y punto, hemos tomado mejor jamón D.O. Teruel.

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Entrecot a la brasa

Espectacular, en la foto no se aprecia el tamaño del bicho en absoluto, grande, gordo, sabroso, muy sabroso. La única pega, un poco hecho de más, sin llegar a estar hecho del todo. Me gusta la carne muy poco hecha.

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Pollo a la brasa

Sencillo pero perfecto también. Muy bien hecho y sabroso.

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Es un sitio que engaña, la apariencia una vez entras es de restaurante de carretera, pero es cierto que perfecto para comer carnes. No busques refinamientos ni un servicio profesional, es un restaurante familiar de menú del día, pero saben vender carne :).

Rubielos de Mora

Con la barriga llena continuamos el viaje al pueblo de al lado, 12km de viaje nada más, y de nombre muy parecido.La verdad es que no he encontrado apenas información sobre la historia del pueblo, así que me tendré que ahorrar toda esa parte, me habría gustado saber algo más. Aunque se  han encontrado restos ibéricos y romanos, las primeras referencias de la ciudad llegan durante la Reconquista allá por el 1194. Posteriormente el crecimiento y su floreciente comercio obligan a la construcción de la muralla exterior y más tarde conseguirá el título de villa otorgado por Pedro III de Aragón en 1366.

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Rubielos de Mora es muy parecido a Mora de Rubielos en el sentido de que son dos villas con un caracter medieval muy pronunciado y bien conservado, ámbas son muy bellas y tienen un encanto que pocos lugares llegan a lograr sin ser «pueblos Pin-y-Pon«, es decir, excesivamente restaurados. Y sin embargo son completamente distintas. Mora, pese a mantener ese caracter medieval, queda completamente empañado por la majestuosidad del castillo, mientras que en Rubielos vives mucho más el pueblo en sí mismo, sus calles, sus casas, sus palacios, son dos sensaciones distintas.

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Rubielos recibió en 1983 el premio Europa Nostra, por su labor de restauracion y conservación, bien merecido. Todos los detalles están cuidados, calles, plazas y casas limpias y restauradas conservando las fechadas y las esencias originales de manera armoniosa.

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En su día hubo un castillo en Rubielos de Mora, pero está prácticamente desaparecido, quedando apenas algún muro en el barrio más antiguo del pueblo.

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A lo largo de tu paseo por Rubielos te asombrarás de las casas y palacios con los que te vas cruzando, da igual a quian hayan pertenecido, condes, marqueses o simples artesanos, girarás la cabeza a ámbos lados buscando y admirando aleros de madera, arcos o simplemente fachadas. Rubielos es la localidad aragonesas con más casas señoriales, casi nada. Contra el caracter noble de Mora, Rubielos era lugar de artesanos y comerciantes y fueron ellos los que consiguieron darle explendor.

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Rubielos, y el conjunto que forma junto a Mora, son uno de los lugares más bellos de todo Aragón, desde que atraviesas el Portal de San Antonio te ves inmerso en una vorágine de sensaciones a cada paso más gratificantes.

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Pero Rubielos tampoco es sólo el pueblo, no dejes de preguntar por los alrededores.

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Aquí puedes saber un poco más de Rubielos de Mora.

Nuestra excursión termina aquí. Nosotros estuvimos en noviembre, los días ya son cortos y no tuvimos tiempo de más, pero si puedes o te entretienes menos que nosotros, puedes continuar visitando pueblos como Mosqueruela, La Iglesuela del Cid o Puertomingalvo.

Castillo de Onda

El Castillo de Onda se alza en lo alto de una pequeña colina en la villa del mismo nombre desde donde la domina y vigila.
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El origen del castillo es árabe y en el interior se puede encontrar la parte más antigua, en proceso de excavación, es la parte central que podemos ver en esta foto, una pequeña fortaleza dentro de otra. Creo que está cerrada al público debido a los trabajos de investigación, alk menos cuando fuimos nosotros así era.

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Onda fue conquistada en 1090 por El Cid, aunque volvería a ser árabe hasta la conquista definitiva en 1238 por, ¿lo adivináis?, Jaime I El Conquistador en su camino a Valencia cuyo último rey musulmán, Zayyan, era precisamente originario de Onda.

DSC_0540Traes caer en manos de la Orden del Temple, el castillo pasa a manos de la nueva Orden de Montesa creada en Valencia.DSC_0525Posteriormente el castillo pasó con cierta relevancia por todos los acontecimientos históricos de España, desde la ocupación francesa hasta las Guerras Carlistas. Finalmente, en 1938 es bombardeado durante la Guerra Civil quedando prácticamente destruido.

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La fortaleza, de origen puramente militar, tenía hasta cuatro líneas de defensa comenzando en la propia alcazaba original en el punto más alto y terminando en las murallas más exteriores que todavía pueden verse, torreones incluidos.

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El castillo se puede visitar completamente pero hay que estar atentos a los horarios. El paseo por el recinto es fantástico, es de esos donde llegas a sentir el peso de la historia en cada una de sus piedras y rincones. DSC_0521

La muralla de todo el perímetro del recinto es sencillamente espectacular y la muralla más externa, que se ve bien desde algunos lados del castillo, aún conserva algunas de las numerosas torres que llegó a tener, de hecho se le conoce también como el castillo de las 300 torres en palabras del cronista Muntaner: El castillo de la villa de Onda, que tiene tantas torres como días hay en el año.

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En el interior del castillo, en lo que antiguamente eran la iglesia y la escuela, se encuentra hoy en día un pequeño museo y el centro de recepción de visitantes.

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DSC_0510Después de visitar el castillo puedes dar una vuelta por el casco histórico de Onda, declarado en 1967 Conjunto Histórico-Artístico, descubrirás algunos rincones interesantes como la plaza mudéjar de L’Almodí, la iglesia de la Sangre, la Plaza de la Sinagoga o las Escaletes dels gats, rincón típico de Onda este último de camino hacia el Castillo.

Albaida, Bocairent, Agres y el Castillo de Montesa

¡Cómo me gustan las escapaditas de fin de semana1

Hoy vamos con una por el interior de la provincia de Valencia que nos regala algunas agradables sorpresas.


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A) Albaida

Para ir desde Valencia, en vez de tomar la nueva autovía CV40, decidimos hacerlo por la antigua N340 desde Xàtiva, ya que nos ofrece unas hermosas vistas y paisajes y no tenemos prisa ninguna, vamos de excursión :P.

Comenzamos la ruta en Albaida, donde lo más destacado es la Plaza de la Villa que está rodeada por los edificios más emblemáticos del municipio: la Iglesia Arciprestal de Santa María de la Asunción (s.XVI), el Palacio de los Milà y Aragó (s.XV), la casa museo de José Segrelles, la casa de los Valcaneda (s.XVI), el museo de belenes, el museo internacional de títeres y la casa Abadía (s.XVIII).

El Palacio de los Milà y Aragó es el edificio más monumental de la ciudad. Construido a finales del s.XV, se levanta sobre las originarias murallas árabes de la ciudad del s.XIII aprovechando también las torres de defensa.

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El interior del palacio alberga la oficina de turismo de la localidad. La chica que la atienda fue muy amable con nosotros y no dudó en ofrecernos todo tipo de información de los alrededores que nos fueron de muchísima utilidad para movernos después. Dentro de la oficina de turismo se encuentra una gran maqueta elaborada por la asociación de belenistas del municipio que recrea Albaida en el s.XV, identificándose muy bien las zonas amuralladas, el barrio judío, etc. La chica se paró un buen rato con nosotros para explicarnos la historia de la maqueta y la distribución de la villa en la época y cómo tomaron de ejemplo la ciudad de Bocairent a la hora de recrear la forma de calles y viviendas. Por increíble que parezca, es bastante habitual que la gente de las oficinas de turismo tenga más bien pocas ganas de contarte cosas y se limitan a soltarte folletos. Da gusto encontrar estas excepciones.

B) Bocairent

Bocairent es, sin lugar a dudas, uno de los mejores tesoros de la Comunidad Valenciana. Levantado sobre un cerro, conserva el sabor árabe en las calles y plazas del casco histórico, declarado conjunto histórico-artístico.

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La ocupación musulmana coincide con el máximo esplendor de la villa, y su herencia es patente en todos los ámbitos de la vida del pueblo, desde la cultura y las tradiciones hasta la música y la gastronomía.

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Bocairent mantiene el espíritu árabe en los entramados de estrechas callejuelas y callejones, con subidas y bajadas bien pobladas de escaleras y en sus plazuelas.

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Un paseo por el barrio medieval nos descubrirá rincones de gran belleza, no hay más que seguir el recorrido de fuentes y calles llenas de macetas.

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La mejor manera de conocer la localidad es seguir el trazado de la Ruta Mágica a través de los folletos de la oficina de turismo.

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El paseo comienza dando un rodeo al pueblo por su lado norte, llegando al mirador de Les Covetes dels Moros, conjunto de cuevas artificiales colgadas en una pared de la montaña con ventanas hacia el exterior. Se cree que eran almacenes de grano de la época árabe.

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Continuando el recorrido avanzamos en dirección sur para posteriormente subir al barrio medieval y dejarnos llevar hasta perdernos entre sus calles.

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C) Agres

Nuestro viaje nos lleva desde Bocairent hacia Agres, al norte de la Sierra de Mariola, un pequeño pueblo de montaña donde nos han recomendado un sitio para comer 😀 .

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Para comer nos dirigimos raudos al Restaurante Mariola, justo a la entrada del pueblo. Nos lo había recomendado la chica de la oficina de turismo de Albaida, y no se equivocaba.

DSC_0069El lugar es agradable y la relación calidad-precio excelente. Estaba prácticamente lleno, así que tuvimos suerte.

Ensalada y embutidos a la plancha de primeros

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Arroz al horno y chuletas de cordero de segundos

Aquí tuvimos un problema con el camarero que nos atendía. Yo había pedido chuletón de ternera gallega y el chaval me entendió chuletas de cordero. Me trae las chuletas, le digo que no era eso, se excusa ¡y me vuelve a traer las chuletas hechas de otra forma! 😐

Al final claudiqué con las chuletas, pero al ver los chuletones que pasaban por delante de mis ojos… por cierto, los extranjeros no saben comer carne 😛 .

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Tarta de yema tostada y tarta de chocolate de postres

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Todo estaba excepcional, hay que reconocerlo, aún a pesar de quedarme sin chuletón, y el precio muy bajo para los tiempos que corren. Más que recomendable. Nosotros volveremos a probar el chuletón 😛 .

D) Castillo de Montesa

De vuelta a Valencia pasamos por el castillo de Montesa y al verlo recordé que por segunda vez me pasó lo mismo, estaba cerrado y no pudimos entrar.

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De origen árabe, los musulmanes permanecieron en el castillo tras la rendición de Xàtiva (1244), ofreciendo Jaime I éste y el de Vallada al alcaide de aquélla localidad, hasta que fue conquistado por Pedro el Grande en el año 1277.

Jaime II, tras la disolución en 1312 de la Orden del Temple y ante el temor de que el castillo cayese en manos de la Orden Hospitalaria, consiguió los permisos necesarios para crear la Orden de Santa María de Montesa, a la que cedió todos los derechos sobre el castillo, iniciándose entonces el periodo de mayor esplendor de la villa.

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El interior se encuentra en estado de ruina, esto es todo lo que pudimos ver desde la entrada. Los terremotos acaecidos en 1748 derrumbaron buena parte de la fortaleza, quedando el castillo abandonado desde entonces. Tras pasar por manos privadas sería recuperado por el ayuntamiento de Montesa en 1978.

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El exterior está parcialmente derruido pero algunas partes están restauradas y consolidadas. Aún así los exteriores son imponentes.

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Se puede dar la vuelta completa al castillo y apreciar la inexpugabilidad del castillo por cualquiera de sus frentes, incluída la entrada con la rampa que da al acceso en alto.

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Y hasta aquí hemos llegado, de vuelta a casa a descansar de la hermosa paliza.

Alpuente

Vamos con una visita de fin de semana.


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En esta ocasión nos acercamos a la localidad valenciana de Alpuente desde donde volvemos a Chelva dando un pequeño rodeo.

Alpuente

Es uno de los pueblos más bellos y con más historia de la Comunidad Valenciana. Se alza en un pequeño cerro que uno los montes de San Cristóbal y el Castillo quedando hundida entre barrancos y masas de rocas y nada más llegar llama la atención la pared del fondo donde un día se levantó el castillo.

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En Alpuente hay restos desde la Edad de Bronce pasando por íberos y romanos, pero son los árabes quienes levantan la localidad económica y culturalmente, llegando a ser Reino de Taifas independiente dentro de Al-Andalus.

En 1089 fue tomada por El Cid y posteriormente conquistada en nombre de Jaime I de Aragón, convirtiéndose en paso obligado entre los reinos de Castilla y Aragón.

En Alpuente se pueden encontrar todavía varias torres y restos de la antigua muralla y aún mantiene ese encanto que sólo algunos pueblos consiguen mantener durante tanto tiempo..

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La Torre de la Aljama

LA antigua aljama constituía la puerta de entrada al recinto amurallado que servía de refugio y defensa para los habitantes de extramuros en caso de peligro. Es la torre mejor conservada de la muralla con una antigüedad de alrededor de 1000 años.

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En el piso más alto se reunía la Lonja de contratación y el ayuntamiento o gobernación árabe. En la parte baja puede visitarse el Salón de las Cortes, donde se celebraron las Cortes del Reino de Valencia en 1319 y 1381.

A partir del tiempo en que Alpuente se convierte en Taifa esta torre pasa a denominarse la «Aljama» o Torre de Contratación y desde hace varios siglos funciona como ayuntamiento.

Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad

En el año 1236 Jaime I hizo purificar una mezquita contigua al castillo dedicándola al culto cristiano bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad, aunque provisionalmente, mientras se construía una iglesia nueva y de más capacidad que se terminó hacia 1376 aunque algunas partes se terminarían más tarde, como el coro (1499).

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Llegó a tener dos organos pero uno de ellos fue saqueado durante la Guerra Civil.

Castillo de Alpuente

En lo alto del pueblo y rodeado de profundos precipicios se encuentran los restos de lo que un día fue un importante castillo de origen árabe. Construido y derruido en varias ocasiones, hasta nosotros han llegado los restos de la última demolición tras la primera Guerra Carlista.

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Pueden observarse todavía restos de murallas y torreones y aljibes, poco más.

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El entorno alrededor de la fortaleza es impresionante.

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Acueducto de Los Arcos

A un par de kilómetros de Alpuente en dirección a La Yesa nos topamos con el acueducto medieval de Los Arcos (s.XVI y XVII) que servía para abastecer de agua a los habitantes, tanto para consumo como para regadío.

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El arco que estaba encima del río desapareció con una riada en 1880 y fue sustituido por otro metálico, pero aún así la panorámica del acueducto es brutal.

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Icnitas de dinosaurio

Uno de los mayores atractivos culturales de Alpuente es la paleontología. Desde 1997 la Universidad de Valencia realiza excavaciones periódicas que han llevado a hallazgos sorprendentes como tres grandes dinosaurios saurópodos y otros dinosaurios herbívoros. Destaca su Museo Paleontológico.

A lo largo del camino nos encontramos con varios yacimientos de icnitas (huellas fosilizadas) de dinosaurios.

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Acueducto de «Peña Cortada», Chelva

Llegando al final de nuestra ruta, y ya en Chelva, tomamos el desvío hacia el acueducto. En un momento dado las indicaciones te sacan de la carretera y te llevan durante unos 10 minutos por un camino sin asfaltar, tranquilos, se puede ir con el coche medianamente bien, y desemboca en los restos de lo que un día fue un expléndido acueducto romano.

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Sobre las poblaciones de Tuéjar, Chelva, Calles y Domeño se han encontrado restos de este acueducto que salva grandes desniveles, documentándose más de 28km de construcción. El trozo de Chelva se llama así porque, no se sabe muy bien por qué, los ingenieros romanos decidieron cortar verticalmente un pequeño tramo de la montaña. Anda que no sabían de esto los romanos 😛 .

En este tramo apenas hay un arco y medio, pero pero son descomunales, el acueducto completo debía ser impresionante.

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Y aquí terminamos otro sábado de excursión, me gustó bastante el paseo, creo que tiene muchas más posibilidades de las que nosotros tuvimos tiempo de completar.

Castillo de Sax

Hoy vamos con uno de los que a mi me gustan, un castillo en toda regla.

En la localidad alicantina de Sax encontramos imponente el castillo del mismo nombre, bien visible desde la misma autovía Alicante-Albacete-Madrid, no tiene pérdida.

La primera sorpresa nos la llevamos al llegar al recinto de acceso. Está cerrado al público de manera permanente, no tiene horario de apertura propiamente dicho, pero puedes visitarlo casi en cualquier momento. ¿Cómo es eso? Fácil, debes pedir la llave en el cuartel de la Policía Local, sí, como has oído, te dan las llaves del castillo 😛 .

Se accede desde una especie de paseo arbolado, también cerrado con una gran verja pero que el peatón puede esquivar sin problemas, y llegas a la puerta de madera donde tienes el candado que abre la llave en cuestión.

Castillo de Sax

Es increíble que un castillo en este estado y completamente restaurado no tenga ni vigilancia ni un guía permanente ni absolutamente nada. Encima el cartel que indica dónde recoger la llave apenas está visible, nosotros lo vimos de casualidad.Castillo de Sax

De origen islámico, fue conquistado por la Orden de Calatrava en el año 1239 (junto al de Villena) y, por orden de Jaime I, cedido a la Corona de Castilla. El castillo tal y como lo conocemos hoy se cree que data del s. XV (época cristiana) aunque es segura la existencia anterior de un alcázar musulmán en el mismo emplazamiento.

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El origen del actual Sax viene, probablemente y a pesar de la existencia de restos romanos e íberos, del s.XII, cuando los musulmanes promovieron entre sus tropas la instalación en estas tierras, más por el interés defensivo de la zona que por el meramente económico, esto demuestra la importancia del castillo ya desde época árabe.

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IMG_3257La planta alargada de la fortaleza es un calco del cerro sobre el que se levanta, no hay más que seguir la línea que forma la almenada muralla para dibujar la cresta de la colina. Desde lo alto de la Torre del Homenaje podemos ver perfectamente todo el perímetro de la construcción.

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El castillo se compone fundamentalmente de dos torres de planta cuadrada unidas por una muralla almenada. La primera torre es de origen romano mientras que la segunda, considerada la del Homenaje, es del XII, aunque sus cimientos datan ya del X.IMG_3237Me ha encantado este castillo a pesar de la reconstrucción. Tanto el exterior como los interiores están bien recuperados y definidos y sientes la historia en sus muros. Las vistas desde lo alto de la Torre del Homenaje son sencillamente impresionantes y demuestran el por qué de su importancia defensiva.

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No muy lejos de este castillo encontramos otros de gran interés que nos permiten hacer una bonita ruta de castillos desde Almansa hasta Novelda pasando por Biar, Petrer, Villena, Castalla y el mismo Sax. Yo los dejo para un fin de semana del próximo otoño 🙂 .

Por cierto, no olvides devolver la llave a la Policía Local 😛 .

Alcañiz y la comarca del Matarraña (Valderrobres y Calaceite)

De vuelta de vacaciones, retomamos las escapadas. Esta la tenía pendiente desde hace unos meses 🙂 , en el norte de la provincia de Teruel .

Alcañiz

Comenzamos la ruta en Alcañiz, donde dormíamos en el Parador Nacional, era una fecha señalada y tocaba darse un homenaje 😛 .

Vista de Alcañiz desde el Castillo

Sin duda lo más llamativo del centro histórico del pueblo es el conjunto formado por la antigua Lonja (s.XV) y el Ayuntamiento (s.XVI), en la plaza del pueblo haciendo esquina un edificio con el otro.

Ayuntamiento de AlcañizAyuntamiento de Alcañiz

La Excolegiata de Santa María la Mayor, en la misma plaza, es ya del s.XVIII pero conserva la torre de la antigua parroquia del s.XIV de poderosas proporciones y con un origen sin duda militar además de religioso.

Iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz

Iglesia de Santa María la Mayor de AlcañizIglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz

El Parador se encuentra en el Castillo de Alcañiz dominando desde lo alto de la loma de Pui Pinos todo el pueblo.

El castillo de Alcañiz fue una especie de alcázar torreado con planta de forma trapezoidal, pero fue modificado en el siglo XVIII. Casi todos los estilos han dejado su huella en él, desde el románico al barroco.

Pasando el arco de entrada se encuentra una explanada ante el palacio barroco del siglo XVII. En el ala norte del alcázar se alinean la capilla y la Torre del Homenaje, y en el ángulo noroeste la Torre de Lanuza.

Entrada al Castillo de los Calatravos, Alcañiz

Castillo de los Calatravos, Alcañiz

Castillo de los Calatravos, AlcañizCastillo de los Calatravos, Alcañiz

Merece la pena darse una vuelta por el castillo y disfrutar de las impresionantes vistas que tiene.

Valderrobres

La localidad de Valderrobres esta declarada como Conjunto Histórico Artístico y pertenece a la Comarca del Matarraña. La entrada al casco antiguo es sencillamente espectacular ya que tras cruzar el Puente de Piedra medieval debes atravesar la Torre de San Roque a través del arco que da acceso a la plaza principal donde se encuentran tres casa/palacios que le dan un encantador y acogedor matiz.

Entrada a Varderrobres

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Valderrobres pertenece a la llamada Franja, zona de Aragón catalanoparlante y donde todos los municipios son bilingües en castellano y catalán, de hecho es una de las cosas que te llaman la atención al hablar con la gente, primero te extraña, después dudas ¿hablan en catalán?, finalmente afirmas, sí, estoy en Teruel pero hablan en catalán, no tenía ni idea de que esto existía.

Varderrobres

Es el típico pueblo restaurado, pueblos pin-y-pon que digo yo, pero que siempre son agradables de visitar y cuyas calles nos transportan a un pasado medieval.

VarderrobresVarderrobresVarderrobres

En la parte alta de la población encontramos el conjunto del castillo y la iglesia. Todo el castillo está construido alrededor de una roca natural que fue fortificada por primera vez en un momento indeterminado de la antigüedad. Las fuentes son diversas y se ha especulado con varios candidatos, desde los íberos hasta los musulmanes. Las teorías más recienes apuntan a que podría ser un torreón defensivo construido en el proceso de la reconquista. El castillo adquiere su caracter señorial cuando a finales del s.XIV los arzobispos de Zaragoza deciden reconstruir la estructura defensiva para convertirlo en palacio residencia.

Castillo de Valderrobres

La fortaleza dispone de hasta cuatro alturas. En la planta baja se encuentra una sala cuadrada utilizada como recibidor así como las caballerizas y estancias de los mozos de cuadra. En la primera planta encontramos el Salón de las Cortes o de Las Chimeneas, donde aún se pueden ver las zonas ennegrecidas por el fuego, estancias del arzobispo y la cocina.La segunda planta dispone de distintas estancias dificiles de descifrar y la parte más alta, a la que se accede desde una escalera metálica, serían las estancias de siervos y ganaderos.

Castillo de ValderrobresCastillo de ValderrobresCastillo de Valderrobres

En la parte baja del castilllo podemos ver la bodega y, cómo no, la prisión.

«Desploblado» Ibérico de San Antonio

Me resultó curioso lo de despoblado, siempre había visto «poblado» pero si lo piensas bien, en efecto, está despoblado 😀 .

Cartel Despoblado iberico de San Antonio, Calaceite

Se encuentra un poco antes de Calaceite, siguiendo un pequeño desvío, y es un buen ejemplo cómo organizaban sus núcleos los antiguos pobladores íberos. Me gustó mucho, es grande y está bien conservado/restaurado.

Despoblado iberico de San Antonio, Calaceite

Despoblado iberico de San Antonio, CalaceiteDespoblado iberico de San Antonio, Calaceite

Despoblado iberico de San Antonio, CalaceiteDespoblado iberico de San Antonio, Calaceite

Todavía se mantiene en pie (no sé si de verdad o restauradas) la antigua muralla que rodeaba la ciudad dándole un aspecto de fortificación inexpugnable.

Calaceite

Este es otro de esos lugares bien conservados plagado de casas señoriales, ermitas y portales y también es Conjunto de Interés Histórico Artístico. Lo mejor que se puede hacer es descubrir los rincones por sus callejuelas y plazas tranquilamente.

Ayuntamiento de Calaceite

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No destacaría nada en especial sino el conjunto global, tranquilo y acogedor, lo suficiente para sentir que has ido al pasado.

Calaceite

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Y para finalizar, una foto bonita…

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Hasta aquí otro fin de semana de relax y descanso.