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El Maestrazgo de Teruel

Una serie de compromisos y casualidades nos llevaron a pasar un fin de semana en esta zona de la provincia de Teruel y, francamente, quedamos encantados.

El Maestrazgo es una comarca histórica y natural que se extiende por el norte de la provincia de Castellón y por el sudeste de Teruel.  En esta ocasión la ruta de fin de semana comprende sábado y domingo aunque también puedes completarla en dos días de fines de semanas distintos. Nosotros lo hicimos en un fin de semana y este fue el plan de nuestro viaje:

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A – Castellote

A unos 220km de Valencia comenzamos nuestro fin de semana en Castellote, encantador pueblo de la provincia de Teruel. Nos alojamos en el Hostal Castellote un lugar tranquilo y muy agradable. El hostal tiene, además, un restaurante de calidad con comida casera de la zona a un precio asequible. Nos gustó mucho para pasar un fin de semana tranquilo.

Ya desde la llegada te quedas con la boca abierta.  En la foto de abajo podéis ver como es la entrada al pueblo. ¿No la véis? La carretera que se ve en esa enorme pared rocosa se pierde dentro de ella a través de un túnel de 300m de largo que te topas de frente tras una curva sin esperarlo, un túnel escavado artesanalmente y sin modernas perforadoras allá por 1899, todo un hito histórico para el pueblo. Por mucho que lo cuente no se puede entender la sensación de encontrarte este túnel, cruzarlo y hallarte en medio del pueblo.

Santuario del Llovedor

Una vez dentro sientes la serenidad y tranquilidad de los pueblos de antes. Puedes callejear por sus empedradas cuestas, llegar a la iglesia, la torre templaria o a los restos del antiguo castillo templario, destruido durante las Guerras Carlistas en una cruenta batalla donde los castellotanos demostraron su valor.

Castellote

CastelloteCastelloteCastellote

Justo a la entrada del pueblo, y tomando el desvío hacia Molinos, hay un pequeño camino a mano izquierda mal señalizado y en peor estado que te dirige a la Ermita del Llovedor, donde se venera la Virgen del Agua. Las vistas son sencillamente alucinantes desde aquí. La foto de entrada al túnel la tomé desde este paraje, pero esta de abajo con la ermita en medio tampoco tiene desperdicio alguno.

Santuario del Llovedor

Justo encima de la ermita hay una caída de agua desde lo alto de la montaña que en primavera debe ser espectacular, en esta época apenas caía.

B – Grutas de Cristal

Continuando por la misma carretera durante aproximadamente una hora (no es una autopista 😛 ) llegamos al pueblo de Molinos, pero en vez de desviarnos a mano derecha hacia el pueblo lo hacemos a la izquierda siguiento la señal a las Grutas de Cristal a donde llegamos tras unos quince minutos.

Por un módico precio de 7€ accedemos en visita guiada a estas impresionantes cuevas declaradas Monumento Natural por el Gobierno de Aragón en 2006.

Grutas de Cristal, Molinos, Teruel

Grutas de Cristal, Molinos, TeruelGrutas de Cristal, Molinos, TeruelGrutas de Cristal, Molinos, Teruel

Este Espacio Natural Protegido destaca por su completo sistema cárstico formado por una red de galerías y salas subterráneas muy peculiares por sus fomas. Estas formaciones conectan con el exterior a través de las Cuevas de las Graderas o Grutas de Cristal de la Cueva de las Baticambras, constituyendo uno de los mejores ejemplos de este tipo de formaciones de todo el país.

Dentro de la gran variedad de precipitados de carnonatos como son las estalactitas, estalagmitas, columnas, cortinas y cascadas, destaca la formación de estalactitas excéntricas, de crecimiento horizontal. Debido a sus peculiares características las Grutas de Cristal son un Punto de Interés Geológico de importancia nacional.

En la zona destaca la existencia de numerosa fauna fósil, asi como dos asentamientos humanos, uno de los cuales corresponde al Hombre de Molinos, homínido mas antiguo encontrado en Aragón, fechado en unos 25.000 años.

Grutas de Cristal, Molinos, Teruel

Grutas de Cristal, Molinos, TeruelGrutas de Cristal, Molinos, TeruelGrutas de Cristal, Molinos, Teruel

La visita dura alrededor de 45 minutos y son básicamente dos salas comunicadas por unos pasillos plagados todos de formas y figuras esculpidas por el agua y los minerales con el paso del tiempo. En una de las fotos podéis ver lo que un día fue una cascada de agua, hoy, por supuesto, seca, pero que conserva los surcos, lo que demostraría que la cueva estuvo ocupada por el agua.

El guía era un hombre pintoresco 😛 , pero acompañaba el paseo con anéctodas e historia de las cuevas. Muy interesantes sus explicaciones acerca de la formación de las estalacticas: 1cm cada 100 años, simplemente incríble el tamaño que tienen algunas. Al parecer ya se han encontrado muchísimas más cuevas, falta que encuentren la manera de comunicarlas entre sí para hacerlas visitables.

C – Molinos

Saliendo de las cuevas nos dirigimos de nuevo a la carretera principal y bajamos, esta vez sí, al pueblo. Molinos es un lugar tremendamente tranquilo donde se respira sosiego y relax.

Molinos, Teruel

Molinos, TeruelMolinos, TeruelMolinos, Teruel

Lo más destacable de Molinos es el impresionante Barranco de San Nicolás, salto de agua que divide literalmente el pueblo en dos.

Molinos, Barranco de San Nicolas, Teruel

Molinos, Barranco de San Nicolas, TeruelMolinos, Barranco de San Nicolas, Teruel

D – Pantano de Santolea

Regresamos de Molinos por la misma carretera por la que fuimos y nos desviamos hacia Dos Torres de Mercader. Ahora seguimos esa carretera (por llamarle de algún modo) hasta el final durante una hora aproximadamente regresando de nuevo a Castellote. Si lo tuyo son las autopistas, ni lo intentes, sin líneas, sin quitamiedos y en muchos tramos no cabe más que tu coche. Eso sí, lo más probable es que estés tu sólo 😛 . El estado de la vía se compensa con el bello paisaje, un regalo para tus ojos.

Pantano de Santolea, Teruel

Pantano de Santolea, TeruelPantano de Santolea, TeruelPantano de Santolea, Teruel

La carretera discurre paralela al pantano con lo que las vistas son espectaculares al estar éste rodeado por unas impresionantes paredes de roca.

Por toda esta zona no hay cobertura de móvil, ni casas, ni pasan más coches que el tuyo. En este caso iba yo sólo en mi coche y en determinados momentos puedes sentirte intranquilo por si ocurre algo.

Nuestra ruta del sábado termina regresando a Castellote y cenando en el hostal.

F – Cuevas de Cañart

El domingo comenzamos  remontando el río Guadalote por la carretera que atraviesa Cuevas de Cañart. Al llegar a este punto parece que se termine la carretera, pero al otro lado del pueblo continúa. De nuevo no te esperes dos carriles, líneas horizontales o quitamiedos, no deja de ser una pista forestal asfaltada.

Justo al cruzar Cuevas de Cañart te topas con una fantástica vista, lo que un día fue el Convento de Servitas (1790), monumental edificación en ruínas, que aún hoy en día guarda su esplendor.

Cuevas de Cañart

Cuevas de CañartCuevas de CañartCuevas de Cañart

Llegó a estar habitado por 100 monjes hasta que la orden fue diseminada. Posteriormente el convento sería bombardeado durante las Guerras Carlistas. En medio de las ruínas todavía pueden apreciarse restos de lo que fueron sus bajorelieves además de la fachada.

Cuevas de Cañart

G – Órganos de Montoro

Siguiendo la carretera y sin desviarnos del camino a pesar de que en un momento éste pierde el asfalto y se convierte en una pista de tierra, llegamos a este tramo donde realmente vamos al lado del Guadalote, lo que nos deja unos preciosos paisajes otoñales con el río como único sonido de fondo.

Rio Guadalote, Maestrazgo

Rio Guadalote, MaestrazgoRio Guadalote, MaestrazgoRio Guadalote, Maestrazgo

Un poco más arriba llegamos a los Órganos de Montoro, una recia muralla calcárea a la que el capricho de la erosión y el tiempo ha dado la aparente fragilidad de la arquitectura gótica. Está formada por capas paralelas en posición vertical, cinceladas por el agua hasta dar la forma de uno de sus tubos, de ahí su similitud con el órgano de una iglesia.

Organos de Montoro, Maestrazgo, Teruel

Organos de Montoro, Maestrazgo, TeruelOrganos de Montoro, Maestrazgo, TeruelOrganos de Montoro, Maestrazgo, Teruel

Párate todo el tiempo que necesites a contemplar y disfrutar de estos bellos parajes, no tienes prisa y vale la pena disfrutar de los caprichos de la naturaleza.

H – Río Pitarque

Siguiendo la carretera tomamos ahora el desvío hacia Pitarque lo que nos permitirá remontar el río que da nombre al pueblo. De nuevo los paisajes otoñales nos regalan postales de gran belleza.

Rio Pitarque

Rio PitarqueRio PitarqueRio Pitarque

Párate y disfruta, algo así no se ve todos los días. El río atraviesa cañones rocosos que forman junto con la vegetación estupendas composiciones otoñales.

Una vez llegas a Pitarque hay una ruta de senderismo de 4,5km (dos horas ida y vuelta) que te lleva al nacimiento del río. Queríamos haberla hecho pero nos levantamos demasiado tarde y no nos dió tiempo 😛 .

Rio Pitarque

Rio PitarqueRio PitarqueRio Pitarque

I – Villarluengo

Desde Pitarque volvemos hacia atrás y tomamos el desvío hacia Villarluengo. Sólo mira donde está situado.

Villarluengo

Siguiendo la carretera, y si tienes tiempo, puedes parar también en Tronchón, nosotros continuamos puesto que se nos hacía tarde para comer.

Mirambel

Y llegamos al punto final de nuestra ruta, uno de los lugares por excelencia del Maestrazgo y visita obligada en todas las rutas de la zona.

Mirambel

La primera parada es para comer, creo que sólo hay dos restaurantes en el pueblo, nos decantamos por Hostal Guimerá, de nuevo comida típica del Maestrazgo. Judías blancas con chorizo y potaje de garbanzos de primero, ternasco al horno de segundo y flan de cafe y pastel de la casa de postre.

Potaje de Garbanzos, Hostal Guimerá, MirambelJudías blancas con chorizo, Hostal Guimerá, Mirambel

Ternasco al horno, Hostal Guimerá, Mirambel

Flan de cafe y pastel de la casa, Hostal Guimerá, Mirambel

Tras descansar de la comida 😛 , vamos a conocer el pueblo.

Sencillo, tranquilo y pintoresco, Mirambel se encuentra en un estado de conservación y restauración envidiable. Es de esos pueblos Pin y Pon que de tan perfectos que están parecen prefabricados desde la República Independitente de tu Casa. Aún así te encantará pasear por sus calles admirando sus murallas, palacios, casonas y escudos.

Mirambel

MirambelMirambelMirambel

Aunque se desconoce cuando las tropas cristianas conquistaron el lugar de Mirambel, las primeras referencias documentales datan de 1157, cuando Alfonso II, primer monarca de la Corona de Aragón, condeció Fuero Libre a Mirambel. En 1243 la Orden del Temple, en su labor de avance y colonización, otorgó la Carta Puebla.

Los templarios construyeron un castillo-palacio en el núcleo de la villla y comenzaron a amurallar el perímetro, labor que finalizaron en el s.XV sus herederos, los sanjuanistas. Cinco espléndidos portales darían acceso, finalmente, al recinto.

Mirambel adquirió gra protagonismo durante las Guerras Caristas. Aquí se instaló durante bastante tiempo la Junta Suprema de Aragón, Valencia y Murcia; residieron notables carlistas, que llegaron a constituir una pequeña corte. Se asentaron los obispos de Orihuela y Mondoñedo, oficinas del tribunal de secuestros de la policía, curia eclesiástica, tribunal de diezmos y hospitales, intendencia, tribunal de alzada, tesorería general e imprenta real. A mediados del s.XIX en Mirambel y su término vivían 950 personas, hoy son apenas 150.

Mirambel

MirambelMirambelMirambel

Personalmente me recordó muchísimo, salvando las distancias, a Santillana del Mar, la mayor diferencia es la proyección turística de cada sitio (aquí no hay un Altamira 😛 ), pero creo que no tiene nada que envidiarle.

Mirambel

MirambelMirambelMirambel

Aqui terminamos un maravilloso fin de semana en medio de la naturaleza. Dejamos para otra ruta Cantavieja, La Iglesuela del Cid y Tronchón y tras 185km regresamos a Valencia, al día siguiente hay que trabajar 🙁 .

Belchite, memoria de una guerra

24 de agosto de 1937.

Tras el fallido intento de avanzar hacia Brunete para asegurar el frente de Madrid, las tropas republicanas deciden asediar Zaragoza para frenar de nuevo la toma del frente norte en Santander por parte de los sublevados.

El asedio se hace a través de varios puntos. En el frente sur, Quinto, Mediana y Codo caen sin problemas, pero el ejército del gobierno se encuentra con la resistencia de Belchite, que no caería hasta el 7 de septiembre. Precisamente el empecinamiento en tomar esta localidad provoca retrasos en el acecho a Zaragoza y da tiempo al ejercito nacional a reorganizarse y reforzar sus posiciones.

Este es el resultado de los bombardeos de aquél verano de 1937.

Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Recupero con este artículo mis rutas de fin de semana e intentaré hacerlas habituales, al menos una por mes. Llevaba ya un tiempo con ganas de ir a este lugar que me recomendó Alvaro. Belchite está a unos 300 km de Valencia, antes de llegar a Zaragoza. Es algo lejos para ir y volver en el día pero vale la pena madrugar un poco para las tres horas de viaje.

En cuanto divisas Belchite desde la carretera la angustia se apodera de ti, las ruínas cortan de cuajo el paisaje creando una fantasmal postal que te produce curiosidad a la vez que escalofríos.

Lo que ves es, en realidad, lo que se conoce como Pueblo Viejo de Belchite. Justo al lado de éste se construyó uno nuevo para acoger a todos los habitantes que habían sobrevivido a la Guerra Civil.

Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Tras la sublevación del 18 de julio de 1936, Zaragoza y los pueblos de su entorno, entre ellos Belchite, quedaron bajo el bando nacional. El ejército ocupó los pueblos e instaló cuarteles en los mismos, ocupando casas privadas. A Belchite le tocó la suerte (mala) de pasar a la historia como una de las batallas más cruentas de la Guerra Civil. Los nacionales se hicieron fuertes en este pueblo y el ejército republicano, decidido a tomarlo, envalentonado por la relativa facilidad con que ocuparon los pueblos de alrededor y, a la vez, enfurecido con la resistencia que estaban demostrando, no  dudó en descargar toda la fuerza de su artillería sobre la población civil dejando el pueblo sumido en ruínas.

Alrededor de seis mil personas murieron en el asedio a Belchite dejándolo hundido en la pobreza, la miseria y la destrucción.

La toma del pueblo por los republicanos no supuso ningún avance en la contienda, de hecho, poco tiempo después (marzo de 1938), el ejército nacional volvería a recuperarla de una manera mucho más sencilla a como la perdieron, pero ya nada sería igual en Belchite y en sus gentes.

Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Con el fin de la Guerra Civil y el triunfo de los sublevados, se plantearon dos opciones, restaurar el pueblo destruído o construir uno nuevo. Se escogió esto último y Franco decidió no derruir el Pueblo Viejo, prefirió dejarlo tal cual quedó para orgullo del Movimiento y verguenza de los vencidos, de hecho allí mismo hizo construir un monumento a los caídos en el que aún se celebran actos franquistas (¿no estaban prohibidos? 😉 ).En la inauguración del Pueblo Nuevo Franco quiso convertir el pueblo en lugar de devoción:

Belchite fue bastión que aguantó la furia rojo-comunista. En los frentes de batalla y en las guerras a unos les corresponde ser yunque y a otros maza. Belchite fue yunque, fue el reducto que había de aguantar mientras se desarrollaban las operaciones del norte. Belchite tenía que poner el pecho de sus hijos para que fuese posible la victoria. Y de aquella sangre derramada, de aquel esfuerzo heroico de hombres, mujeres y niños, de ahí nació nuestra victoria.

Y vaya si pusieron el pecho, seis mil pechos para ser exactos.

Para la construcción del nuevo pueblo se utilizaron prisioneros republicanos, a modo de redención. Se creó un campo de concentración con una población permanente de unos mil presos que se encargaron de levantar un pueblo donde no había nada. Son muchas las voces que creen que esto fue un error, el Pueblo Viejo era una joya de la arquitectura mudéjar y se perdió todo en las ruínas y en el olvido.

Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Cuando nosotros estuvimos en Belchite tuvimos la suerte de coincidir con una señora que paseaba por las ruínas con su familia. Esta mujer había nacido en Belchite y la casa de su familia fué ocupada como cuartel por los nacionales. Nos relataba como hay cosas que nunca se olvidarán en Belchite, pueblo que sigue divido por el recuerdo de lo ocurrido. Hay al menos dos generaciones nuevas tras la Guerra y sigue habiendo vecinos que no se hablan con otros vecinos, ni sus hijos, ni sus nietos: Ni se te ocurra hablar con fulano, él mandó matar a tu abuelo. Y es que queridos lectores, eso fué la Guerra Civil, familiares, amigos y vecinos enfrentados por las circustancias. Éticamente es más que reprochable que 70 años después siga existiendo ese rencor, pero el sentimiento y la familia no entienden de ética. Creo que hay que entender a todo el mundo.

Éste rencor es una de las razones por las que es más que probable que nunca se intente una recuperación histórica de Belchite, nunca habrá un acuerdo sobre qué se debe hacer y cómo se debe hacer.

 Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

La leyenda popular dice que el pueblo está tal cual quedó tras la Guerra Civil. Con un pequeño análisis de la historia uno se da cuenta de que esto no es posible. Primero, el pueblo estuvo aún habitado unos 15 años, lo que se tardó en levantar el nuevo pueblo, no sería posible vivir en las ruínas que se ven hoy en día. Segundo, han pasado nada más y nada menos que 70 años desde la destrucción del pueblo (55 desde el traslado al nuevo). Los saqueos y los fenómenos meteorológicos harían el resto.

Aún así, los restos que existen dan fé de la pena y sufrimiento que tuvo que pasar aquella gente.  Los seis mil caídos durante el asedio han convertido Belchite en uno de los puntos más calientes para los aficcionados a la parapsicología. Infinidad de grabaciones y estudios creen demostrar la existencia de espíritus de los fallecidos aquéllos días.

Pueblo viejo de Belchite

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite
Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Belchite es memoria viva de todo esto que os he contado, pero lo importante no es la historia, ésta está ahí y es inamomible. Lo realmente importante es la sensación que tienes cuando paseas por las ruínas. La soledad, el silencio, la solemnidad… Te cruzas con más visitantes y entre todos hay un halo de respecto, pena y tristeza.

Las iglesias, la Torre del Reloj, el convento (en restauración actualmente), los restos de las viviendas de la Calle Mayor… Todo en Belchite son pruebas de la Guerra. Muchos edificios  están llenos de agujeros de proyectiles cual queso de Gruyère, incluso se puede ver todavía uno de ellos incrustado en lo que era la Iglesia de San Agustín. Impresiona pensar que lleva ahí 70 años.

A medida que avanzas por lo que un día fueron las calles del pueblo te das cuenta que no era un pueblecito sino un señor pueblo. Aquella señora que nos encontramos nos contaba que era uno de los más grandes de la zona, no en vano, como ya he comentado, había tres iglesias y un convento.

En Belchite no hay folletos turísticos ni carteles que te guíen.  El que va, sabe a dónde va y lo que se va a encontrar. Y aún así más de diez mil personas al año visitan este vestigio mudo de la Guerra Civil.

Pueblo viejo de BelchitePueblo viejo de BelchitePueblo viejo de Belchite

Mucha gente del pueblo sigue pensando que Belchite fue destruido por la República, gobierno legítimo y elegido democráticamente por los españoles. No fueron los republicanos sino los nacionales los que se sublevaron contra el gobierno. Sobran más palabras.

Belchite se ha convertido con los años en un escenario cinematográfico habitual, sobre todo en películas relacionadas con la Guerra Civil. El laberinto del Fauno es una de las más recientes.

Dónde comer

Como estamos en una ruta de fin de semana, es indispensable hacer parada y fonda. Podemos continuar nuestra excursión hacia Cariñena. En nuestro caso elegimos el Hotel Cariñena, con un interesante menú del día, pero mejor aún resultó el menú especial. Nosotros comimos espárragos con gambas y entremeses de jamón de pato, jamón de bodega y foie de primeros, ternasco y confit de pato de segundos y sorbete de mandarina y pasteles variados de postre, todo ello regado con una botella de Monasterio de las Viñas, D.O. Cariñena (cómo no 😛 ), aceptable, nada que objetar para estar incluída en el menú.

Esparragos con gambasJamon, jamon de pato y foie
Ternasco
Confit de pato
Sorbete de mandarinaPastelitos variados

Por la tarde y de regreso a Valencia puedes terminar tu excursión visitando cualquier pueblo de Teruel, no quedarás defraudado. Yo recomiendo una visita al castillo de Peracense.

No soy ningún experto en historia ni mucho menos. Lo que aquí cuento es obra de un ejercicio de documentación y googleo ya que me interesó mucho el tema cuando estuve allí. No dudo, pues, que pueda haber errores históricos. Estaré agradecido a quien quiera corregirlos.

SOS del Rey Católico y alrededores

Como ya había dicho, aún me quedaba algún viaje pendiente. El fin de semana pasado fue el elegido. Esta vez pusimos rumbo a Sos del Rey Católico, había que cumplir un sueño y este era el momento ideal, así que allí me fui con mi acompañante.

Como no podemos parar quietos, esta es la ruta que hicimos esta vez y que iré contando paso a paso.


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A – Sos del Rey Católico

Destino central de nuestro viaje. Se sitúa en la provincia de Zaragoza, a escasos kilómetros de Navarra, y es conocida por ser el lugar de nacimiento de Fernando el Católico (1452).

Capital de la conocida como comarca de las Cinco Villas (Sos, Sádaba, Ejea, Uncastillo y Tauste), Sos es una de las poblaciones más bellas de Aragón y fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1968.

Hicimos nuestra estancia en el Parador Nacional, ubicado en un extremo de la muralla medieval.

Parador Nacional de SOS del Rey Católico

La excepcional conservación de su casco histórico convierten un simple paseo por sus calles en un viaje al pasado.

Su casco urbano está repleto de empinadas y empedradas callejuelas medievales que, junto a casonas, palacios, escudos y dovelas, forman un armonioso monumento siempre rodeado de un paraje natural de gran belleza paisajística.

Sos del Rey CatólicoSos del Rey CatólicoSos del Rey Católico

Casi todas las entradas a la villa conservan las antiguas puertas de la muralla, siendo la principal la Puerta de Zaragoza.

De entre todos los edificios nobles destaca el Palacio de los Sada, lugar de nacimiento del, a la postre, rey de Aragón (y despues también Castilla) Fernando el Católico. Llama especialmente la atención su austera fachada renacentista, nada que ver con otras que se pueden ver en otros palacios de la villa.

Sos del Rey CatólicoSos del Rey CatólicoSos del Rey Católico

Gran parte de sus callejuelas conducen al castillo a la vez que recorren rincones de admirable belleza y relevancia artística. Sos fue uno de los lugares fortificados más importantes de la comarca de las Cinco Villas durante los siglos X y XI como atestiguan sus abundantes casas solariegas. Su espléndido asentamiento sobre un elevado espolón convierten a toda la villa en una auténtica fortaleza natural. El castillo se sitúa en uno de los promontorios de la localidad con visibilidad hasta las montañas pirenaicas y la navarra Sangüesa. En su parte central sobresale la Torre del Homenaje, con vistas tanto al pirineo aragonés como navarro.

Sos del Rey CatólicoSos del Rey CatólicoSos del Rey Católico

Si te aburres puedes acercarte al parque eólico que preside las montañas que rodean a Sos y disfrutar de los bellos paisajes prepirenaicos además de ver los molinos de cerca. Si no los has visto nunca la experiencia de ver las aspas girar hacia tu cabeza es realmente llamativa (o aterradora).

Aerogeneradores en SOS

Como de algo hay que vivir, cenamos en el Hotel Restaurante Vinacua. Llama la atención la mezcla entre el toque rústico de su fachada exterior con un estilo totalmente vanguardista en su interior. Cenamos un buen menú del día (sí, para cenar). Revuelto de espárragos y jamon y pimientos del piquillo con salsa de foie de primeros y solomillo de pato con foie y chuletón de buey de segundos. De postre, tarta de cuajada. Relación calidad/precio inmejorable.

Revuelto de esparragos con jamónPimientos del piquillo con salsa de foieSolomillo de pato con foieChuletón de bueyTarta de cuajada

B – Castillo de Javier

A unos 22km de Sos y tras dejar Sangüesa llegamos a este impresionante castillo.

Castillo de Javier

El Castillo de Javier nace en el s.X y es testigo mudo de los primeros enfrentamientos entre los incipientes reinos de Navarra y Aragón.

Inicialmente es una simple torre de vigilancia para defender el valle del río Aragón. Con los años se refuerza y en el s.XV ya es un verdadero castillo propiedad de la familia de María de Azpilicueta, madre de San Francisco Javier. Tras la anexión de Navarra al reino de Aragón, el Cardenal Cisneos ordenó la total demolición del mismo, aunque finalmente es desmochado y reducido a un simple caserón. Todavía puede observarse la base de aquella torre inicial, finalmente convertida en Torre del Homenaje del castillo.

Castillo de JavierCastillo de JavierCastillo de Javier

Ya en el s.XIX, sus propietarios deciden reconstruir el castillo hasta dejarlo tal y como hoy lo podemos ver. He de reconocer que no es que me agraden en especial los castillos tan restaurados, prefiero algo más auténtico aunque no tenga la planta de este castillo y no impresione tanto.

Castillo de Javier

A la vuelta nos encontramos con este numeroso rebaño de ovejas. Sobran las palabras.

Rebaño de ovejas

C – Castillo de Olite

Un clásico de los castillos de España. Sólo le falta alguna doncella en las almenas para que la postal resulte completa.

Castillo de Olite

El Palacio Real de Olite es uno de los conjuntos histórico-artísticos más importantes de Navarra. Está dividido en tres partes, Palacio Viejo (actual Parador Nacional), ruinas de la Capilla de San Jorge, y Palacio Nuevo, la parte visitable del conjunto.

El edificio fue construido entre 1402 y 1424, y comprende un conjunto de estancias, jardines y fosos rodeados de altas murallas y rematados por numerosas torres que le dan una espectacular silueta.

Castillo de Olite

Castillo de OliteCastillo de OliteCastillo de Olite

El promotor de esta obra fue Carlos III «el Noble», rey de Navarra. A este rey se le conoce más por su amor por la cultura y la lujosa vida de palacio que por sus campañas militares, y para dar fe de ello nos dejó este impresionante legado en forma de Palacio, que en su día fue uno de los mas lujosos de Europa.

En 1512, con la unión de Navarra a la Corona de Castilla, comenzó el deterioro del Palacio, ya que solo se utilizó como residencia esporádica de virreyes

En 1813, durante la Guerra de la Independencia, el palacio fue incendiado para evitar que las tropas francesas se hicieran fuertes en él. Toda la decoración interior y parte de la estructura ardieron, quedando el Palacio semi-derruido y vacío.

En 1923, la Diputación Foral de Navarra convocó un concurso para elaborar un proyecto de restauración. Las obras comenzaron en 1937 y duraron unos 30 años.

Castillo de Olite

Castillo de OliteCastillo de OliteCastillo de Olite

Las pruebas de la restauración son evidentes una vez estás dentro del castillo, la diferencia entre la piedra vieja y la nueva salta a la vista. De nuevo, no es que me agrade especialmente visitar un castillo con semejante restauración, pero debo decir que la belleza del conjunto es increíble. En una de las salas se encuentra un monográfico de la restauración, con fotos del estado original del castillo, lo que te da una idea del enorme trabajo que tuvieron que hacer.

Todo, absolutamente todo, es visitable en el castillo. Puedes subir a todas las torres y moverte con libertad por todas las dependencias del castillo a través de múltiples y empinadas escaleras de caracol.

Con la entrada tienes derecho, si quieres, a las visitas guiadas, no tienen sobrecoste adicional, el único requisito es esperar a que comience una de ellas y unirte al grupo. La visita, como suele ocurrir en estos casos, se hace muy interesante puesto que te van contando para qué se utilizaba cada estancia o curiosidades del complejo que de otro modo no hubieras sabido. Una de ellas es, por ejemplo, que este castillo tenía canalizaciones de plomo para transportar el agua por todo el edificio. El Rey había visto este sistema en un castillo alemán y le gustó tanto que se trajo a Olite al plomero que lo había ideado para que lo hiciese aquí también. Como prueba de ello quedan en las paredes las rozas a través de las cuales discurrían las tuberías.

Castillo de Olite

Castillo de OliteCastillo de OliteCastillo de Olite

Aunque prefiero los castillos más auténticos, he de reconocer que dentro de este edificio te sientes transportado 500 años atrás.

Nuestro camino nos conduce hacia Loarre, a través de Carcastillo, Sádaba, Uncastillo y Biel. En nuestro camino cruzaremos y remontaremos el río Gállego, uno de los afluentes del Ebro, que nos deja imágenes con estas. Más adelante volveremos a cruzarnos con este río durante nuestra ruta.

Río GállegoRío Gállego

Nuestro planes incluían comer en Biel, en El Caserío, puesto que nos lo habían recomendado, pero resultó que era lunes y los lunes cerraban, así que tuvimos que conformarnos con picar algo en el otro bar del pueblo.

D – Castillo de Loarre

Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional desde 1906, el Castillo de Loarre fue construido en el S.XI. Es la obra cumbre de las fortificaciones peninsulares y un bello exponente del arte románico que se ha conservado hasta nuestros días en inmejorables condiciones. Representa uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar civil de Europa.

Castillo de Loarre

Castillo de LoarreCastillo de LoarreCastillo de Loarre

La aparición de monedas romanas e íberas en sus proximidades hace pensar que el castillo se construyó sobre las ruinas de «Calagurris fibularia» romana.

En el año 1020 decide su construcción el rey Sancho III el Mayor de Navarra, anexionándolo a su reino y convirtiéndolo en baluarte defensivo frente al poder musulmán. No es hasta el reinado de Sancho Ramírez, hacia 1071, cuando se inician las obras de fortificación y configuración actual y se añade al castillo un componente religioso, con la fundación del monasterio de canónigos de San Agustín.

El castillo se asienta sobre un promontorio de roca caliza que utiliza como cimientos. Esto le da un carácter defensivo extraordinario ya que sus muros no podían ser minados.

Castillo de Loarre

Castillo de LoarreCastillo de LoarreCastillo de Loarre

A la muerte de Sancho Ramírez, su hijo Pedro I constituye Montearagón como cabeza de la congregación, lo que quita a Loarre su caracter monástico, mientras que la posterior pérdida de su carácter defensivo vendrá causada por el avance de la conquista de este monarca, volviendo el castillo a manos de la Corona aragonesa, que lo entrega a tenientes y señores.

A partir del s.XII Loarre inicia su declive, a excepción de algunos episodios de la historia de la Corona de Aragón en los que interviene. Esta participación desaparece a partir del XV, lo que ha contribuido a la buena conservación de su estado original, convirtiéndolo en un apetecible escenario para la cinematografía.

Castillo de Loarre

Castillo de LoarreCastillo de LoarreCastillo de Loarre

Al recinto se accede a traves de una puerta entre dos torreones de la muralla exterior que nos conduce a un espacio descubierto y, tras una empinada cuesta, a la única puerta de acceso. Pasada esta puerta y tras subir unas escaleras llegamos al corazón del castillo.

Castillo de Loarre

Castillo de LoarreCastillo de LoarreCastillo de Loarre

El castillo mantiene ese encanto que cualquier amante de los castillos espera encontrar en un sitio mítico como este. Murallas, torres, almenas, arcos, pasadizos, calabozos… no falta de nada en esa fortaleza. Este sí, sin profundas ni llamativas reconstrucciones, es de esos castillos donde estás deseando blandir tu espada y lanzarte a proteger a indefensas doncellas 😉 . Al parecer es, probablemente, el castillo con más ambiente medieval no sólo de España sino de Europa.

Castillo de Loarre

Como curiosidad, las escenas iniciales y finales de El Reino de los Cielos de Ridley Scott, las que muestran a Balian (Orlando Bloom) en su pueblo, fueron rodadas en este castillo.

E – Monasterio de San Juan de la Peña

Continuamos la ruta hacia el Monasterio de San Juan de la Peña por una serpenteante carretera que nos conduce paralelos al río Gállego a Riglos. El viaje por esta vía nos deja unas preciosas vistas de paisajes prepirenaicos que no te dejarán indiferente.

Al acercarnos a Riglos no podrás dejar de admirar los Mallos de Riglos, unas impresionantes rocas que, a mano derecha de la carretera, presiden el horizonte. Se trata de unas enormes paredes de piedra a los pies de las cuales se asienta el pueblo de Riglos. Paraíso de montañeros y escaladores, esta imagen da muestra de la sensación que producen, ten en cuenta que el pueblo es eso pequeño y blanco que se ve abajo a mano derecha. (Dedicado a Juan Pedro 😉 )

Mallos de Riglos

Pasado Riglos tomamos el desvío a mano derecha hacia Bernués y tras unos 50km nos encontramos con el Monasterio de San Juan de la Peña. No te llamará la atención excesivamente, parece un sitio normal. Lo es. Es el monasterio nuevo.

Monasterio Nuevo de San Juan de la PeñaMonasterio Nuevo de San Juan de la Peña

Si quieres puedes hacer una visita, pero lo interesante está un poco más abajo. Siguiendo la misma carretera te topas con esta vista sin esperarlo. Cubierto por una enorme roca que le da nombre, aparece el monasterio perfectamente integrado en el entorno natural.

Monasterio de San Juan de la Peña

Monumento Nacional desde 1889, fue completamente destuido por el fuego en 1494 y 1675, a raíz del cual se construyó el monasterio nuevo.

En el piso superior se encuentra el Panteón Real donde durante cinco siglos fueron enterrados algunos reyes de Navarra y Aragón pero sin duda lo más llamativo es el claustro románico del que se aprecian algunos detalles en esta fotografía.

Monasterio de San Juan de la PeñaMonasterio de San Juan de la PeñaMonasterio de San Juan de la Peña

Cuenta la leyenda hispánica que, a la muerte de la Virgen María,  San Pedro se llevó el Santo Cáliz a Roma pero, debido a las persecuciones contra cristianos, el papa Sixto II decidió dejar la reliquia en manos de San Lorenzo mártir que la hizo trasladar a su Huesca natal. Allí se mantuvo hasta que en 712 los cristianos, huyendo de los musulmanes, se refugiaron en el monasterio de San Juan de la Peña.  Donado por la comunidad de monjes al rey de Aragón en 1399, el Cáliz estuvo en manos de la Corona de Aragón hasta que en 1437 Alfonso el Magnánimo lo entregó a la Catedral de Valencia que desde entonces, según la layenda, alberga el Santo Cáliz.

Algunas vistas del camino en plena naturaleza prepirenaica.

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F – Cenando en Sangüesa

Terminamos nuestra ruta en esta localidad navarra, a escasos 13km de Sos. Buscando un sitio donde cenar, algo complicado ya que el pueblo se encontraba en plenas fiestas patronales, dimos con este asador. En pleno centro histórico del pueblo se encuentra el Asador Mediavilla, con una decoración rústica y una cocina tradicional vasco-navarra.

Asador Mediavilla, Sanguesa

Nuestra cena: Ensalada de rape con salmón y jamon y ensalada de codorniz rellena de foie de primeros, solomillo de ternera con salsa de foie y chuleta de buey de segundos. Profiteroles y flan casero para el postre.

Ensalada de codorniz rellena de foieEnsalada de rape con salmón y jamon

Chuleta de bueySolomillo de ternera con salsa de foie

Profiteroles y flan casero

Las ensaladas, además de estar muy buenas, eran muy originales, pero la carne era excepcional, tierna y sabrosa. Para mi mucho mejor que la que tomamos la noche anterior en Sos aunque mi acompañante opinaba lo contrario.

G – Uncastillo

A alguien podía habérsele ocurrido poner un cartel en Sádaba informando que la carretera hacia Uncastillo estaba ¿cortada? por obras. En efecto, cuando parece que el viaje será un sencillo paseo ya que la carretera está en perfectas condiciones te topas con que se termina la carretera. Gracias a una furgoneta que venia detrás nuestra descubrimos un ¿camino? alternativo, desviándote a mano izquierda monte a través, esquivando las obras y volviendo a la ¿carretera?. A partir de aquí y hasta Uncastillo tienes una carretera en obras, sin asfaltar y llena de gravilla que te impide ir a mas de 40km/h. Eso sí,  al final llegas a tu destino 😛 .

Villa de origen militar de la que se tiene constancia desde el s.XI. En su casco urbano destaca su castillo del S.XIII aunque su construcción inicial puede ser anterior a la reconquista. Se trata de un recinto amurallado provisto de torres defensivas y un palacio en su interior que ejerció labores de bloqueo del acceso de los musulmanes asentados en Sádaba hacia los pasos que conducían al interior del reino de Aragón y de defensa de las fronteras pirenaicas. Uncastillo fue pues un importante enclave fronterizo frente a los musulmanes y tuvo un papel fundamental en la reconquista cristiana. Recientemente se ha restaurado la zona alta del castillo y la Torre del Homenaje.

El pueblo cuenta con un segundo castillo, de Sibirana, en dirección Luesia, pero nosotros no llegamos a verlo.

UncastilloUncastillo

Destaca, además, la Iglesia de Santa Maria, declarada Bien de Interés Cultural, del s.XII, románica y con torre almenada.

Durante el siglo XII, Uncastillo vivió un período de esplendor que ha quedado reflejado en sus seis iglesias románicas. Como resultado del poderío económico de la villa en esas fechas, Uncastillo experimentó un profundo desarrollo urbanístico que se ha conservado prácticamente intacto hasta nuestros días.

En el siglo XVI, la villa volvió a vivir un nuevo momento de gran esplendor, durante el que se construyeron otras edificaciones como el ayuntamiento.

UncastilloUncastillo

UncastilloUncastillo

Uncastillo tiene seis iglesias románicas, lo que lo convierten en uno de los mejores conjuntos románicos de España. Una iglesia renacentista, 12 Casas Palacio, la Casa Consistorial del x.XVI, castillos, necrópolis de distintas épocas y culcutras y una judería intacta y su conjunto urbanístico medieval le valieron la declaración en 1966 de Bien de Interés Cultural.

UncastilloUncastillo

H – Castillo de Sádaba

Al llegar a Sádaba te recibe imponente la enorme fortaleza del s.XII que lo preside en lo alto de un cerro.

Este castillo es atípico para la época, sin elementos defensivos clásicos, torre del homenaje, fosos, murallas…  De planta rectangular y con siete torres almenadas, es un claro ejemplo del cambio de edificios castrenses, de ser una torre con una muralla pasa a ser una especie de ciudadela con torres y muros.

Castillo de Sadaba

Castillo de SadabaCastillo de Sadaba

No pudimos entrar, llegamos fuera de horario, pero la visita valió la pena sólo por ver lo imponente del edificio.

De vuelta

El regreso a Valencia desde Sos, para ver algo distinto y no 300km de autovía desde Zaragoza, lo hicimos por otra ruta que nos acercó a nuevos potenciales destinos. En vez de bajar hacia Teruel por la autovía nos desviamos hacia Calatayud.

El paisaje  está plagado de campos y campos de girasoles que, cuando menos, llaman la atención al viajero que, como yo, no los había visto nunca 😛 .

GirasolCampo de girasoles

Calatayud

Calatayud

CalatayudCalatayud

Molina de Aragón

Molina de Aragón

Molina de Aragón

Gracias a esta ruta he descubierto un futuro destino para un fin de semana puesto que me quedé con ganas de visitar el castillo de Molina de Aragón que véis en la foto y, además,  acercarme al Monasterio de Piedra y hacer la ruta completa.

En definitiva, un fin de semana de castillos y pueblos de ambiente medieval que invitan al paseo tranquilo y sosegado sin olvidarnos de la fantástica gastronomía navarro-aragonesa de la zona. Personalmente me quedaron ganas de explorar aún mas la zona y, sobre todo, hacer alguna ruta de senderismo por los Mallos de Riglos. Otra vez será.

Con este artículo se han terminado, posiblemente, los viajes de varios días por lo que queda de año, sin embargo recuperaremos las rutas de fin de semana que abandoné antes del verano y de las que ya tengo tres o cuatro artículos preparados.

Feira Franca 2008, Pontevedra regresa al medievo

Corría el año 1467 cuando Enrique IV concede a Pontevedra el privilegio de celebrar la Feira Franca de San Bartolomeu, un mercado libre de impuestos que duraría un mes, desde quince días antes de la festividad de San Bartolomé (24 de agosto) a 15 días después. Esta época coincidió con un momento de pujanza económica en la ciudad, amparada sobre todo en la pesca, que la convirtió en la más poblada de Galicia.

Esta feria es lo que se recrea desde hace nueve años el primer fin de semana de septiembre en la ciudad.

Feira Franca 2008

El hecho de que la fiesta tenga tan pocos años da una idea de la aceptación que supuso desde el principio, la integración casi plena que han llegado a desarrollar los ciudadanos para con la fiesta no es sino un síntoma de la implicación que el grueso de la población hace para disfrutar de ella.

Este año había muchas dudas. Las amenazas de mal tiempo  planeaban sobre las cabezas de todos. Sin ir más lejos el día anterior se había pasado lloviendo a cántaros con fuertes vientos y todo. Sin embargo el sábado amaneció despejado y terminó soleado. ¿Qué más se puede pedir? Un día perfecto para disfrutar.

 Tortillas Feira franca

Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008

Los mercados medievales se suceden a lo largo y ancho del país devolviendo a los antiguos recintos amurallados su ancestral esplendor. Pendones y estandartes se mezclan de nuevo en las calles con antorchas, esencias y brasas.

Pero la Feira Franca no es otro mercado medieval. Aquí se le ha dado otro carácter. La masiva participación que hacen los ciudadanos en la fiesta unido al ambiente popular que se ha logrado con las comidas y cenas en la calle han conseguido que realmente sientas que has vuelto al pasado.

Los negocios de alquiler de trajes de época llevan desde varios meses antes recogiendo reservas para esta fiesta. Los últimos días es imposible encontrar trajes, se agotan completamente. La mayoría optamos por hacernos un traje que utilizaremos varios años. Mejor o peor. De príncipe o de mendigo. Eso no es lo importante. En fin, lo mejor es que te vistas y te mezcles entre la gente.

La comida es, sin duda alguna, la principal protagonista de la fiesta, todo gira en torno a comer (y beber, por extensión 😉 ). Desde los platos más tradicionales de la gastronomía gallega (empanadas variadas, pulpo, churrasco, chorizos, callos, filloas…) hasta viandas más elaboradas como este porquiño ó espeto al que dan ganas de hincar el diente.

Porquiño ó Espero na Feira Franca 2008

Con los años la Feira Franca ha llegado a ocupar totalmente el casco histórico de la ciudad y ya se ha desplazado a algunos puntos de la parte más moderna, como la Alameda o el paseo de Montero Ríos, donde se pudo disfrutar de actividades como tiro con arco o demostraciones de cetrería. Es tal el crecimiento que experimenta año tras año que ya nadie sabe donde más se puede extender. Este año, con los cambios y la semipeatonalización de Arzobismo Malvar, se ocupó también esta calle para comidas y cenas, con lo que la zona vieja ha quedado completamente sitiada por la gente con ganas de disfrutar. En una ciudad de unos 80.000 habitantes, se esperaban 100.000 adicionales para el día grande.

La caracterización que se hace, no sólo de la gente sino también de los espacios y las costumbres, crea singulares estampas que solamente callejeando por las angostas rúas de la antigua Pontevedra puedes descubrir.

Feira Franca 2008

Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008

Los amigos no pueden faltar. Si a algo lleva la Feira Franca es a la reunión de amigos y familias en torno a la comida, ¡pero en la calle! Este es uno de los puntos mas importantes de esta fiesta. No consiste en pasear por los puestos y comprar comida. NO. El meollo de la celebración se cuece en las mesas dispersas por todas las calles, mesas que montan los grupos de amigos, asociaciones o familias (previa reserva del sitio) y que se encargan de decorar con motivos de época. Este año, después de los lamentables sucesos del año pasado en que varias personas resultaron con quemaduras graves al intentar hacer una queimada, se ha dado especial importancia a los servicios de emergencia y seguridad para evitar se estropee la fiesta.

Es precisamente este aspecto gastronómico el principal impulsor del ambiente. Es obligatorio vestir de época para comer en cualquiera de las mesas instaladas en la calle. Igualmente no puede haber utensilios «modernos«. Se come en vajillas de barro y con las manos. El vino se bebe en cuncas también de barro y hasta los chupitos (de aguardientes, por supuesto) se beben en vasos de chupito de…¡sí, de barro!.

Y como yo también tengo amigos, aquí os presento a algunos 🙂 . ¿Está buena la empanada Juanp?

Comiendo en la Feira Franca 2008

Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008

Esto es Pontevedra durante la Feira Franca. Una ciudad trasladada varios cientos de años al pasado. Hay que estar allí para verlo y vivirlo. Ferias y mercados medievales hay en cientos de sitios, pero nada que ver con lo que aquí sucede. Nada que ver con miles de personas vestidas de época intentando pasarlo bien.

Calle Real, Feira Franca

Feira Franca 2008Praza da Verdura, Feira Franca

Las fotos hablan por sí solas. Gente gente y más gente ataviada con sus trajes. Desde reyes a mendigos pasando por mesoneras, cruzados y espadachines. De cardenales a monaguillos, herreros, picapedreros, taberneras, damas, meigas, Santa Compaña… Hasta caballeros con su armadura completa, ¡qué calor tiene que estar pasando ese hombre! Hay quien se lo trabaja más y quién se conforma con sentirse parte de la fiesta, pero esto es la Feira Franca, una fiesta para todos. ¡Podemos llegar a ver hasta carritos de bebes de época!

Hasta hace 9 años en Pontevedra había dos fiestas por excelencia, los carnavales y las peñas (asociadas a los días de toros). La Feira Franca ha superado con creces a todas ellas creando mucha más expectación y ambiente, tanto diurno como nocturno.

Feira Franca 2008

Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008

La fiesta comienza el viernes por la tarde con la lectura del pregón desde el balcón de la Casa da Luz, en la Praza da Verdura. Mucha gente se lanza ya esa misma noche a las calles a comenzar la fiesta, pero el pistoletazo realmente se produce el sábado a las 12 con el transporte y apertura del vino que llega a la Praza da Ferrería desde el antiguo Camino de Castela tal y como se hacía hace 500 años.

Feira Franca 2008

Feira Franca 2008Feira Franca 2008Feira Franca 2008

Uno de los eventos más populosos del día tiene lugar en la plaza de toros. Rememorando los que se hacían por aquél entonces se celebra un torneo medieval, con sus espadas, sus caballeros buenos, los malos, los caballos, las doncellas… Entretenido. No tengo fotos del evento de este año, pero os dejo una del de hace tres.

Justa medieval en Pontevedra

No faltan ni los seres mitológicos. ¡Qué sería de Galicia sin la mitología! Ahí estaban hasta los dragones echando fuego.

Feira Franca 2008Feira Franca 2008

De noche nos tocaba cenar a nosotros, todos los amigos reunidos y dispuestos a pasarlo bien. Pocas veces en el año nos reunimos todos. En esta ocasión daré pocos detalles… no los recuerdo (y no contaré por qué 😛 ). La noche terminó a altas horas de la madrugada (ya recordando), de hecho, cuando ya se habían ido todos, me encontré con Javi (sí, ese, el que se vino a Valencia) y nos quedamos un  buen rato más tomando unas copas.

Feira Franca 2008
Feira Franca 2008Feira Franca 2008

Y como de amigos va el rollo,  me topé también con Rocío, siempre sonriente, en algo se tenía que parecer a su hermano (y menos mal que no es en la belleza 😛 ). Marcos no vino, tuvo miedo del mal tiempo :P, ¡a ver si para la siguiente edición!.

Rocío en la Feira Franca 2008

Y esto es todo por este año. El próximo promete ser mejor aún, no en vano se celebra el décimo aniversario y ya planean algo especial, con más espacio y más actividades.

Más sobre Pontevedra en artículos anteriores aquí y aquí.

A los Pirineos y II

Tras el primer capítulo, continuamos con mis vacaciones en Pirineos. En este capítulo veremos los puntos E, F y G.

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E – Taüll, joya del Románico

La ruta comienza en Taüll, mundialmente conocida por la iglesia románica de Sant Climent. Se encuentra situada en el Valle de Boí, donde la Unesco declaró en 2000 Patrimonio de la Humanidad el total del conjunto románico de la zona.

Iglesia románica de Taull

Iglesia románica de TaullIglesia románica de TaullIglesia románica de Taull

A diferencia de la mayoría de sitios donde estuvimos estos días, en Taüll había muchísima gente, incluso autobuses de excursiones.

La torre del campanario de la iglesia es completamente accesible y, si tu vértigo te lo permite, puedes subir los cinco pisos hasta arriba de todo a través de unas empinadas pero sencillas escaleras. Las vistas desde la parte superior son sencillamente maravillosas, pero además puedes aprovechar para usar la campana de ¿sombrero?.

Campanario de la Iglesia de Taull

F – Benasque

Tras dejar Taüll nos dirigimos hacia el Valle de Ordesa, parando para comer en Benasque, ya en el pirineo aragonés, donde se encuentra el Parque Natural de Posets-Maladeta y el Aneto, techo de los Pirineos.

Benasque es un encantador pueblo que ha pasado de vivir de la ganadería y agricultura a vivir casi exclusivamente del turismo de montaña, no en vano un poco más arriba se encuentra la estación de Cerler.

La diferencia con Vielha es enorme, cambiamos un turismo familiar, relajado y por qué no, pijo, por algo mucho más de aventura, joven y activo. El ambiente, sin duda, mucho más de nuestro gusto y mucho más animado.

 BenasqueBenasqueBenasqueBenasque

En general y tal y como comentaba mi acompañante, el pirineo aragonés es mucho más acogedor y agradable que el catalán. Lo siento, es la realidad y la sensación que se te queda.

Como se hacía la hora de comer dimos de casualidad con un sitio que rápidamente nos llamó la atención a los dos y que resultó ser encantador, Asador Ixarso (c/San Pedro 8). Está un poco escondido pero vale la pena.

Asador Ixarso, BenasqueAsador Ixarso, Benasque

Tomamos ensalada de la casa, cecina de vaca con queso de cabra y chuletón de 560gr de carne de ternera. De postre, tarta de queso casera.

Chuleton de 560gr, Benasque, Asador Ixarso

Comida en Benasque, Asador IxarsoCecina de vaca con queso de cabra, Benasque, Asador IxarsoTarta de queso, Benasque, Asador Ixarso

La comida toda perfecta, pero lo mejor de todo es el sitio en sí. Un restaurante donde sólo hay 8 mesas (más alguna en la terraza) tiene que ser especial. El servicio (la encargada y un chico) están pendientes permanentemente de tu mesa, si te falta algo, si has terminado el plato, etc. El ambiente se hace muy familiar.

Las carnes las cocinan delante de ti, tal como puedes ver en las fotos del local, el asador está en pleno comedor, no se esconde nada.

G – Monte Perdido

Continuamos el viaje desde Benasque hacia Bielsa, en Ordesa. El primer tramo de carretera es simplemente impresionante. La carretera baja paralela al río a través de unos pronunciados cañones que convierten la vista en algo espectacular. Lástima que no haya ni un sólo sitio donde poder parar a apreciarlos porque vale realmente la pena, pero la carretera es estrecha, con tramos muy estrechos.

En el tramo de subida ya hacia Bielsa hay una zona similar conocida como el Desfiladero de las Devotas. Aquí sí que podemos parar y hacer algunas fotos. No es tan impresionante como el anterior pero aún así vale la pena.

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Finalmente llegamos a Bielsa y seguimos dirección al Parador Nacional de Monte Perdido, nuestro destino. Ahora casi sobran las palabras, las fotos hablan por sí mismas.

Pirineos-Monte Perdido es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997. La cumbre más alta da nombre al parque con 3.352m.

Desde el Parador tenemos unas vistas preciosas del pico y, sobre todo, de la Cola de Caballo, la impresionante cascada que, serpenteante, recorre nuestra vista.

Monte Perdido

Monte PerdidoMonte PerdidoMonte Perdido

Monte Perdido es una cumbre muy popular entre los aficionados al montañismo ya que es un tres mil relativamente asequible. Mi acompañante era montañera hasta que una lesión la apartó de las cumbres y no dejó pasar la oportunidad de contarme batallitas de sus ascensiones a esta montaña. La verdad es que te hacen la boca agua.

 Cola de Caballo, Monte Perdido

El Parador Nacional está enclavado en un lugar privilegiado, con unas vistas simplemente alucinantes y justo enfrente de la Cola de Caballo. Sin duda invita al relax y al descanso como muy pocos sitios.

Vale la pena tomarse algo en la terraza de la cafetería del Parador, en la primera planta y con vistas directas al Monte Perdido.

Parador Nacional del Monte Perdido

Monte PerdidoMonte PerdidoMonte Perdido

H – Regreso por Francia

Para regresar a Vielha, nuestro punto de partida, decidimos hacerlo por Francia puesto que es más directo. El camino más rápido, por Bagnères-de-Luchon, lo descartamos después de preguntar en el Parador donde amablemente nos dieron un mapa con las indicaciones. La chica nos explicó que si bien el camino es más corto hay que subir dos puertos de montaña, con lo cual, siendo además de noche, no vale la pena.

Tras sufrir para cruzar el tunel que separa Bielsa de Francia, aprovechamos para hacer unas fotos de los Pirineos franceses en un bonito momento de nubes.

Pirineos desde FranciaPirineos desde FranciaPirineos desde Francia

La idea era parar en algún pueblecito de Francia a tomar un croisant :P, pero nos salió el tiro por la culata. Siendo no más de las diez de la noche todos los pueblos parecían desértico, sin gente ni coches por las calles. Por supuesto ningún bar abierto. No nos quedó mas remedio que continuar hasta Vielha y cenar algo en nuestro bar de tapas favorito.

Así terminó nuestro viaje a Pirineos. Al día siguiente, regreso a Valencia. Pero este no será el último viaje, aún quedan algunos días de vacaciones. Seguiremos informando.

A los Pirineos I

Después de un verano bastante movido y de tostarme bastante bajo el sol en la playa, decidí pasar unos días en um ambiente más fresquito y tranquilo, así que puse rumbo a los Pirineos, concretamente al Val d’Arán. En el siguiente mapa muestro la ruta que nos hicimos así como los puntos importantes de la misma.

Ampliar mapa

Dividiré el viaje en dos artículos para no hacerlo muy extenso y pesado. En esta primera parte trateramos del Val d’Arán puro y duro y en el siguiente hablaré de las rutas fuera del valle. Cada punto de interés que aparece en el mapa irá reflejado por su letra en el artículo para que el lector sepa en todo momento qué está viendo y donde se localiza.

A – Vielha

 Vielha

Llegamos a Vielha después de parar a comer en un restaurante de carretera a pocos kilómetros. En general los restaurantes de la zona tienen menú del día por 18€ con un variado de la carta,  muchos primeros y muchos segundos, con lo que vale la pena pedirlo, no se limitan a  tres primeros y tres segundos, estamos hablando de, al menos, una docena de cada uno. En este caso pedimos tostada de escalibada los dos, parrillada de carnes a la brasa para mi acompañante y chuletas de cordero para mi y tarta de queso casera de postre. Bien en todos los aspectos, tanto la comida como el servicio y el trato, el postre excelente.

Tostada de escalibadaParrillada de carnes a la brasaChuetas de cordero a a brasaTarta de queso

Nos hospedamos en el Hotel Husa Eth Pomer, relación calidad / precio más que correcta y con un desayuno buffet mucho mejor que en otros hoteles de más estrellas. La foto que encabeza el artículo es la vista que teníamos desde la habitación, una bonita panorámica de Vielha rodeada de montañas.

Vielha de noche

VielhaVielha

De Vielha no hay mucho más que decir. Es la capital del Val d’Arán. Muchísima gente, mucha más de la que uno se espera en pleno agosto, pero apenas hay movimiento a partir de las diez de la noche, estás prácticamente solo por la calle, hay poquísima gente cenando, y estamos hablando de un fin de semana como el del puente del 15 de agosto. Ese es el aspecto que más me ha defraudado de Vielha, algo más de ambiente para cenar y tomarte una copa. A las siete de la tarde el pueblo se llena de gente paseando y dando una vuelta, pero es sólo una ilusión, tres horas después estás tu solo.

Cenamos en un italiano cerca del hotel del cual no recuerdo el nombre, pero la impresión fue buena y la comida mejor. Ensalada de queso de cabra, pasta con salsa de quesos uno y reducción de Pedro Ximénez el otro y tarta de chocolate de postre. Los nombres exactos de los platos, como os imagináis, no los recuerdo, pero realmente estaba buena la comida.

Ensalada de queso de cabraimg_3314.JPGimg_3315.JPGimg_3316.JPG

Y con esto nos vamos a dormir con las ganas de habernos tomado una copa tranquilamente en una terracita, pero ya no es que no hubiese gente, es que no había ninguna donde hacerlo.

B- Val de Toran y Sant Joan de Toran

Después de la tradicional visita a la oficina de turismo de Vielha, salimos con una lista de rutas que se pueden hacer en coche amén de otro folleto con rutas de senderismo. Comenzamos con las rutas en coche sin tener claro hasta donde pordíamos llegar con él, pero caminar un poco tampoco hace daño a nadie.

La primera ruta nos llevaba al norte, al Val de Torán. Pueblos típicos y llenos de encanto cerca de la frontera francesa. Íbamos acompañando las descripciones de la ruta en coche con el librillo de las de senderismo ya que en ésta venían mejor explicadas. En el libro vienen fotos de los lugares a visitar y claro, lo primero que piensas al ver una foto como la de abajo es «esto no lo vemos ni de coña, solo viene en el libro», ya me había ocurrido en otras ocasiones. Pero no, esta vez no, ahí está la cascada al lado mismo de la carretera, sin desviarte ni un sólo kilómetro y te deja con la boca abierta.

Cascada en el Val de Toran

Val de ToranVal de Toran

En esta cascada tocas el agua, estás casi dentro de ella. Continuando por la carretera (ésta aún era carretera) llegamos a Sant Joan de Torán, un típico pueblecito con muchísimo encanto. De aquí parten las rutas de senderismo señalizadas. El pueblo invita a la meditación y el descanso y a tomarte algo tranquilamente en el bar/restaurante que hay.

Sant Joan de ToranSant Joan de Toran

Para comer optamos por el Hotel Restaurante Peña, en la carretera desde Bossot a Viellha y siguiendo el mismo menú de 18 euros donde entre primeros y segundos se puede escoger prácticamente toda la carta. Tomamos trucha a la espalda y olla aranesa de primero y churrasco al grill y ternasco al horno de segundo. Para los postres optamos por crema catalana y flan casero. El menú y la comida bien en general, como casi todos los restaurantes de la zona, sin embargo el trato y el servicio dejan mucho que desear. Mucho, mushísimo tiempo esperando a que te atiendan. Más aun esperando a que te tomen nota y todavía más a que te sirvan la comida. Nula organización del servicio, totas las camareras pendientes de todas las mesas, con lo cual se pisaban entre ellas. La conversación de las mesas que nos rodeaban era indignación ante el tiempo de espera hasta para que les trajesen la cuenta. Creo que el comedor es demasiado grande para lo que pueden atender e incluso me atrevería a decir que la cocina no está preparada para atender a tantos comensales. Todo esto teniendo en cuenta que no estaba lleno, habría 3/4 de ocupación, no quiero imaginármelo lleno.

Trucha a la espaldaOlla aranesa
Churrasco al grillTernasco
FlanCrema catalana

 

Vuelvo a insistir que la comida está muy bien, el problema es sólo el servicio, deberían tenerlo en cuenta. Bonito el detalle de la dueña, una señora mayor, que se extrañó de que apenas hubiésemos comido olla (enorme por cierto) y estuvo un rato charlando con nosotros.

C – Sauth deth Pish

Después de comer y tras discutir si debíamos o no hacer esta ruta, nos aventuramos. El problema es que el camino está etiquetado como pista forestal asfaltada y se toma en el mismo cruce del restaurante donde comimos. Como os podéis imaginar la pinta no era precisamente adecuada, pero aún así dedicimos aventurarnos ya que las imágenes del libro invitaban a hacerlo. Desde Pont d’Arrós nos esperan 12km de esta pista. La cosa comienza bien y vamos paralelos al río pero cuando comenzamos a ascender la cosa se complica. La falta de quitamiedos, la estrechez de la carretera y que nos toca ir por el exterior de la misma comienzan a juntarse con el vertigo y nos vemos obligados a parar para respirar tranquilos, mi acompañante se ha puesto de los nervios, no me extraña, hay puntos de la carretera que acojonan. Eso sí, las vistas cuanto más subes son más espectaculares.

Finalmente se termina la pista forestal y tras un par de minutos caminando llegamos a este impresionante salto de agua de 30m de altura, sobran las palabras.

Sauth deth Pish

Sauth deth PishSauth deth PishSauth deth Pish

La zona en sí es de una belleza inusitada ( 😉 ), realmente vale la pena el viaje puesto que el paisaje es espectacular. Además de la cascada hay un lago y un río, todo ello rodeado de montañas.

Sauth deth Pish

Sauth deth PishSauth deth PishSauth deth Pish

Y al fondo podemos ver aún las pocas nieves perpetuas que quedan en Pirineos, el Aneto, el techo de la cordillera.

Sauth deth Pish, vistas del Aneto

Sauth deth Pish, vistas del AnetoSauth deth Pish, vistas del AnetoSauth deth Pish

La bajada es bastante más sencilla que la subida, vamos por el interior  de la carretera, pegados a la montaña, y así todo es más llevadero. Ha valido la pena el sufrimiento, sin duda.

D – Atardecer en Baqueira – Beret

Como último punto en nuestra ruta nos acercamos a estas conocidas pistas de esquí. Después de la pista forestal que acababamos de descender, esta carretera era poco menos que una autopista 🙂 . Desde arriba del todo del puerto, en plenas pistas, vuelves a tener unas vistas espectaculares de Pirineos.

Atardecer en Baqueira

Atardecer en BaqueiraAtardecer en BaqueiraAtardecer en Baqueira

De vuelta a Vielha y tras comprobar que Baqueira está incluso más desértico, paramos a cenar en Artíes, algo más animado, gente joven y buen ambiente. Cenamos en un bar a base de pinchos y tapas con muy buen rollo y al volver a nuestro puneto de partida, como aún teníamos algo de hambre, paramos en el bar que más nos gustó del centro de Vielha, un bar de tapas del que no recuerdo el nombre, pasado el aparcamiento a mano derecha, al lado de Fonda D’En Pep, en la Av. Pas d’Arró, 52. Tapas distintas y cocinadas al momento delante de ti con muy buena materia prima. De destacar las sugerencias del día. Si alguien sabe como se llama este local, por favor, me gustaría nombrarlo.

Artíes

Ruta Románica

Si algo llama la atención en todo el valle es la gran cantidad de iglesias románicas con sus altos campanarios. Todos los núcleos, por pequeños que sean, tienen, al menos, un templo de este estilo. Incluso hay una Ruta del Románico bien definida, pero vamos, que no hace falta seguirla para toparte con las iglesias a cada paso. Esto no sólo es aplicable al Val d’Arán, sino que, como veréis en la segunda parte del viaje, los valles de al lado también tienen las suyas, comenzando con la Iglesia de San Clemente en Taüll, máximo exponente del románico y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Iglesia de Sant Clement de Taull

Iglesia de Sant Miquèu de VielhaIglesia de l’Assumpció de María de BossotIglesia de l’Assumpció de María de BossotIglesia de LesIglesia en Vielhaiglesia romanica

En el próximo capítulo del viaje nos desplazaremos a Taüll y a Ordesa donde tendremos una perspectiva completamente distinta de los Pirineos.

Murcia, donde vive el sol

Como ya sabéis he estado unos días en Murcia y me quedaba pendiente hablar de su capital.

La primera impresión que te llevas es de simple indiferencia, pero a medida que callejeas vas encontrando un encanto especial. Yo la visité en pleno agosto, apenas había gente en la ciudad, pero me he quedado con la impresión de que tiene que ser una ciudad muy animada y con mucho ambiente. Espero volver más hacia el invierno (guiño 😉 ). No voy a contar mucho de la ciudad en sí porque para eso están los folletos de la Oficina de Turismo, simplemente daré mis impresiones personales.

Catedral de Murcia

Catedral de MurciaCatedral de MurciaCatedral de Murcia

A lo largo de todo el casco histórico te llamarán la atención los innumerables carteles de «Wifi gratis 24h», no me lo podía creer, ¡tienen toda la zona antigua cubierta!. Craso error, cuando lo intentas te das cuenta de que sí, hay Wifi, pero única y exclusivamente para visitar la web del ayuntamiento. ¿A qué mente pensante se le ha ocurrido invertir dinero público y posiblemente subvenciones en esa absurda estupidez? En fin…

Monumento homenaje a la sardina, Murcia

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Otra de las cosas que me llamó la atención fue «Camina 10.000 pasos«, una ruta de senderismo urbano a través de la cual, ademas de conocer los rincones y monumentos más importantes de Murcia, caminarás la distancia aconsejada diaria para mantener una buena forma física, unos 7km.

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Para qué nos vamos a engañar, el principal problema de Murcia como ciudad es que no tiene playa 😛 , pero lo suple con una situación perfecta a medio camino entre casi todo. En un radio de 70km a la redonda tienes muchísimos puntos que visitar, mar, costa y playa pero también montaña y zonas de interior, con lo cual es ideal para pequeñas escapadas de fin de semana, algunas de las cuales ya he hecho yo (Lorca, Cabo de Palos, Valle del Ricote y Archena) y otras las haré los próximos meses ya que pasaré algún tiempo por Murcia.

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Las plazas

Pero si algo me ha gustado de Murcia son sus plazas.  En todos los rincones hay una plaza. Murcia es sinónimo de plazas y plazas es sinónimo de cañas y tapeo, y a mi eso no me gusta nada 😛 (irónico). Salvando las distancias, me ha recordado mucho a Pontevedra en este aspecto. Aquí os dejo algunas de las que he ido fotografiando.

 Plazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de MurciaPlazas de Murcia

Lorca, La Fortaleza del Sol

A unos 75km de Murcia en dirección Almería llegamos a Lorca, conjunto Histórico-Artístico desde 1964.

Con uno de los cascos históricos más ricos e importantes del levante, Lorca aparece ya en el itinerario de la Via Augusta que unía los Pirineos con Cádiz e incluso se han encontrado restos que confirman que ya en el paleolítico estaba poblada. Su estratégica situación a medio camino entre levante y Andalucía la han convertido desde la antiguedad en un lugar codiciado por las distintas civilizaciones, de hecho fue durante mucho tiempo la frontera entre los reinos cristiano y musulmán.

Ayuntamiento de Lorca

El casco histórico está plagado de palacios blasonados y de escudos nobiliarios representativos de lo que un día fue la ciudad en todo su esplendor.

LorcaLorca

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El sabor añejo que rezuman sus calles invita a callejear descubriendo los distintos edificios y palacetes que la pueblan, te llevarás más de una sorpresa como me ocurrió a mi.

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Lorca

He de confesar que esperaba mucho más de esta ciudad después de lo que había leído, pero el siguiente punto de la ruta compensa, sin lugar a dudas, el amargo sabor que puede llegar a dejarte el casco histórico.

El castillo, la Fortaleza del Sol

En lo alto del cerro nos espera el castillo, escenario perfecto para trasladarte a la Edad Media. Bastión defensivo en plena frontera entre los reinos cristiano y musulmán, han sabido reconvertirlo en un lugar para el ocio y el conocimiento.

Aunque el origen de sus murallas es islámico, la Corona de Castilla las aprovechó para levantar el principal bastión defensivo entre el reino cristiano y el emirato de Granada.

Nada más entrar, y después de pagar los 10 euros de entrada (más 2 del aparcamiento), te meten en lo que han llamado La Máquina del Tiempo, una especie de ascensor con un vídeo en el suelo donde te trasladan a la Edad Media. Momento absurdo donde los haya, sí, podrían ahorrárselo puesto que todos salimos pensando ¿qué ha sido esto?. Te pasas esos minutos esperando que ocurra algo, efectos especiales, que se mueva el habitáculo… pero no ocurre nada, el contador de años del vídeo llega a la Edad Media y la puerta que te da acceso al castillo se abre dejándote con cara de idiota. Ahora estás en el s.XIII :|.

Castillo de Lorca

Una vez en el castillo tu cara mejora, está cuidado y con el folleto que te dan tienes información suficiente para seguir la ruta recomendada. El paseo lo han convertido en una especie de guía en vivo por los distintos elementos de la fortaleza, de manera que tienes personajes que te van relatando las vicisitudes de la época, la historia y la forma de vida dentro del castillo. Además, con la entrada, te dan un aparato como los traductores para turistas de toda la vida pero en el que puedes escuchar información detallada de cada uno de los elementos que conforman la fortaleza. Una buena idea.

Aljibe del Castillo de LorcaCastillo de LorcaCastillo de Lorca

Si tienes pensado ir con prisa ólvidalo, conocerlo bien lleva su tiempo, es un castillo grande y con bastantes paradas si te interesa la historia. Yo, que iba con prisa, estuve dos horas recorriéndolo, e insisto en que tenía prisa y no me podía parar mucho. Tenía capacidad para unas 3.000 personas, con lo que te puedes hacer una idea de su tamaño.

Castillo de Lorca

Lo primero que te encuentras es el lado desde el que se vigilaba al reino enemigo, el de Granada. Una inmensa planicie desde la que el vigía tenía controlada casi toda la frontera con los musulmanes, y digo casi toda puesto que, según se ve allí mismo y tal como me relataba el vigía, hay una pequeña loma en el medio que ciega la vista de esa zona. «¿Qué ocurre si el enemigo viene desde la loma?»,  le pregunto, «que tenemos un problema», me contesta 😛 . Y ante los problemas, hacemos sonar el cuerno 😛 .

El castillo tiene dos torres del homenaje, la del Espolón (desde la que se ha hecho la foto de arriba) y la Alfonsina (la que se ve en la foto). La primera torre está totalmente abierta al público y puedes subir hasta arriba del todo, teniendo unas vistas impresionantes no sólo del castillo en sí mismo sino de todo el territorio que dominaba.

Castillo de Lorca

Esta es la torre del Espolón desde el otro extremo del castillo.

Castillo de Lorca

Castillo de LorcaCastillo de LorcaCastillo de Lorca

A lo largo de toda la ruta hay actores ataviados con trajes medievales que representan a los distintos sectores de la población de la época y que te contarán historias de sus vidas, de sus trabajos y de la historia. En esta imagen podemos ver al filósofo, un tío simpático que me contó una bonita historia con moraleja final. Además de éste también está el vigía del reíno enemigo, el herrero, el alquimista, el cantero y alguno más que no recuerdo. Todos ellos hacen que durante la visita te sientas integrado en la historia de la Edad Media.

Castillo de Lorca

El castillo tenía dos aljibes, el grande y el pequeño 😛 . El grande se ha convertido en exposición permanente de las dos formas de entender el mundo, la cristiana y la musulmana, mientras que el pequeño, que garantizaba el suministro de agua en caso de asedio, tiene una exposición sobre el agua y la huerta a través de la historia.

Aljibe del Castillo de LorcaAljibe del Castillo de LorcaAljibe del Castillo de Lorca

Todas las panorámicas del castillo dan idea de su magnitud y de lo que debío representar en su día como elemento defensivo y construcción inexpugnable.

Castillo de LorcaCastillo de Lorca
Castillo de Lorca
Castillo de Lorca

En definitiva, el de Lorca no es un castillo más, es un gran castillo convertido en un lugar de ocio para la historia y el conocimiento de la vida de nuestros antepasados.

Región de Murcia, Valle de Ricote

A lo largo del medio-alto Segura se extiende el conocido como Valle de Ricote. Siguiendo la carretera paralela al río podemos apreciar las fértiles tierras y los hermosos paisajes de la zona.

Tras ser asentamiento íbero y romano, fueron los árabes quienes dieron esplendor al valle desarrollando la agricultura como sólo ellos sabían hacer y convirtiendo esta comunidad morisca en la mayor de Murcia. A pesar de la reconquista cristiana, la escasez de cristianos en la comarca hizo que viviesen tranquilamente dedicados a la huerta del Segura hasta 1614 en que se produjo la expulsión definitiva de los moriscos, más por cuestiones económicas que religiosas o políticas ya que el desarrollo que habían hecho de la zona era un caramelo mas que atractivo para muchos cristianos nobles.

Valle de Ricote

La excursión es tan sencilla como acompañar al río Segura desde Cieza hasta Archena y enamorarse de los paisajes y de sus huertas (aún a pesar de las torres del tendido eléctrico 😛 ).

Valle de Ricote

Atravesarás los pueblos de Blanca, Ricote, Ojós, Villanueva del Segura y Ulea. A lo largo de toda la ruta debes dejarte transportar por el encanto de esos rincones donde las austeras montañas se funden con el verdor de los huertos creando un paisaje único.

Valle de Ricote

Valle de RicoteValle de RicoteValle de Ricote

Balneario de Archena

Al final de nuestra ruta llegamos a Archena. En el río Segura, en pleno Valle de Ricote, se encuentra el balneario de Archena, el más antiguo de España. Se cree que ya los íberos utilizaban el agua del manantial que nace en este punto, en todo caso es más que seguro que los romanos levantaron unas termas en este lugar para aprovechar las propiedades curativas de sus aguas.

Mi acompañante había estado en una reunión de trabajo conociendo las instalaciones y me comentaba que teníamos que verlas puesto que se puede llegar hasta el origen antiguo del agua sobre el que se levantaron en épocas sucesivas las instalaciones actuales. Ni cortos ni perezosos y cual clientes del balneario, nos colamos a los sótanos (sí amigos, esto no se hace 😉 ). La sensación de calor y humedad es brutal desde que cruzas la puerta, es como estar en una sauna.  El agua que emana de este manantial lo hace a alrededor de 51º y os puedo asegurar que es cierto, hacía un calor endiablado.

Balneario de Archena

La entrada a las instalaciones está presidida por una fuente que, según contaba el personal del balneario, es anterior a la Fuente de los Leones de la Alhambra de Granada, aunque no he podido confirmar este dato ya que todo lo que he leído es que la réplica es ésta.

Balneario de Archena

El edificio así como las galerías de los sótanos conservan la decoración de estilo mozárabe del siglo pasado como se puede apreciar en las fotos que acompañan el artículo.

Balneario de Archena

En estas dos últimas fotos se puede apreciar como el agua sale de las propias paredes y en la de abajo se ven los túneles que canalizan el agua.

Balneario de Archena

No supimos llegar a aquellas instalaciones originales que mi acompañante sí que había visto, el chorro de agua mas antiguo del balneario, es un laberinto de pasillos, pero aún así mereció la pena. Deberían hacer visitas guiadas, me parece un sitio muy interesante cultural y artísticamente. La historia completa del balneario debe ser impresionante.

Región de Murcia, anochecer en Cabo de Palos

He estado ya varias veces y me sigue fascinando Cabo de Palos. La zona del faro me parece muy tranquila y relajante mientras que el pueblo mantiene todavía casi intacto su origen marinero. Con esto no quiero decir que el turismo no haya hecho acto de presencia, pero es muy suave comparado al resto de la costa y más aún teniendo en cuenta que está al lado de La Manga del Mar Menor. Aunque me ha gustado en esta época del año, no puedo negar que me encantó en pleno enero, casi solos y con el mar más revoltoso.

Faro de Cabo de Palos

Cabo de PalosCabo de PalosCabo de Palos

Los fondos marinos del entorno de Cabo de Palos son una de las más importantes reservas del Mediterráneo y le han valido la categoría de Reserva Marina Integral. Su belleza convierte la zona en uno de los puntos preferidos de los submarinistas, de hecho es fácil ver siempre varios grupos de ellos en el agua.

 Faro de Cabo de Palos

 Faro de Cabo de PalosFaro de Cabo de PalosFaro de Cabo de Palos

A poca distancia del cabo y sobre el mar se pueden ver varios pequeños islotes, Islas Hormigas, en cuyo entorno se encuentras varios buques hundidos, entre ellos el S.S. Haendel (31/5/1899), el Sirio (4/8/1906)  o el Nord América (1883), atracción importante para buceadores también. La costa murciana es rica en hundimientos debido a la orografía montañosa de su fondo además de que es paso casi obligado entre el Mediterráneo y el Atlántico. Por si no fuera poca esta combinación para favorecer los naufragios, los alemanes aprovecharon este punto estratégico en la Primera Guerra Mundial para torpedear a los cargueros que intentaban saltarse el bloqueo al que sometieron a la zona aliada.

Islas Hormigas, Cabo de Palos

 Cabo de PalosCabo de PalosCabo de Palos

Llegamos cuando el sol comenzaba a esconderse tras el horizonte y nos quedamos bastante rato alrededor del faro viendo el mar romper contra las rocas. Hacía bastante viento pero se estaba de lujo.

Tras dar una  vuelta por el puerto nos fuimos a cenar. Nos habían recomendado un sitio, así que no nos lo pensamos, restaurante La Tana, en el mismo puerto de Cabo de Palos.

Bacalao macerado en aceite y aliñado con tomate y eneldo

 Bacalao macerado en aceite y aliñado con tomate y eneldo

Chipirones a la plancha

Chipirones a la plancha

Caldero

Nos costó escoger entre el arroz con bogavante y el caldero, pero decidimos que sería más conveniente probar la especialidad de la zona. Como se aprecia en las fotos de abajo, el caldero se sirve acompañado de pescado pero en bandeja separada y se mezcla en el plato. El arroz estaba simplemente exquisito, un sabor intenso y agradable junto a una consistencia casi perfecta. Salimos encantados y, esta vez sí, se terminó toda la comida. Lástima que hubiese que conducir porque un buen vino habría sido el compañero ideal.

Caldero de Cabo de Palos

Caldero de Cabo de PalosCaldero de Cabo de Palos

Café asiático, típico de Murcia

Nos acabamos el arroz pero no había sitio para el postre a pesar de tener una muy buena pinta los caseros, así que pasamos directos al café.

El asiático es a Murcia lo que el bombón a Valencia. Aunque originalmente se hacía en la zona de Cartagena, hoy en día es ya el café tradicional de toda la región. Café, leche condensada, limón canela, brandy y Licor 43 crean una interesante mezcla de sabores.

Café asiático